Xàbia no puede descuidarse ni un momento. Los temporales han movido las boyas de balizamiento de la Cova del Llop Marí. En junio de 2016, el ayuntamiento balizó está cueva marina, así como la de Els Òrguens, que se abre en la base del acantilado del Cap de la Nau, para evitar que se colaran las embarcaciones y las motos acuáticas. Contaminaban estos frágiles entornos y ponían en peligro a los nadadores.

Barcas y motos acuáticas vuelven a colarse en las cuevas protegidas de Xàbia

Ahora que la Cova del Llop Marí se ha quedado sin boyas las barcas y las motos vuelven a entrar. Este diario comprobó ayer que irrumpían motos de agua (eso sí, iban por libre y no pertenecían a excursiones organizadas) e incluso barcas a motor. Se cuelan y de inmediato la gruta huele a combustible. Y la maniobra es temeraria. Esta cueva está junto a una antigua pesquera, la del Sol del Barranc, que se ha convertido en cala. Hay decenas de bañistas. Saltan del acantilado y nadan. Las barcas pueden arrollarlos.

La concejalía de Turismo se ha puesto ya en contacto con la empresa que se encarga del balizamiento. La mercantil asegura que tiene previsto reponer hoy o mañana las balizas. Pero el propio concejal, Toni Miragall, les ha instado a que se apresuren y coloquen ya hoy las boyas. La presión de motos acuáticas y embarcaciones que este fin de semana sufrirá este litoral aconseja que las cuevas echen lo antes posible el cerrojo. Sí pueden entrar los turistas que van en kayak o en tabla de paddle surf y los nadadores. Pero sin apretujarse.