El próximo 4 de diciembre hubiera cumplido 108 años. Rosa María Schaller, la vecina de más edad de Xàbia, falleció el pasado sábado. La longevidad es un misterio. Ella llegó a Xàbia cuando ya tenía 83 años. Nació en Augsburgo en 1913. Vivió dos guerras mundiales. Cuando nació, su padre estaba en el frente. No lo conoció hasta que terminó el conflicto. En la segunda, fue su marido el llamado a filas. También conoció dos epidemias, la mal llamada de la gripe española de 1918 y la actual del coronavirus. Justo hace ahora 5 años, tuvo que abandonar a toda prisa su casa, amenazada por el incendio que arrasó la Granadella. Las llamas calcinaron el jardín. Luego Rosa María cuidó con mimo las plantas y las flores y pronto recuperaron su esplendor. Su rutina para mantenerse activa era salir todos los días a pasear por el jardín y cuidar las flores.

Parecía que por ella no pasaran los años. Venirse a vivir a Xàbia y el clima mediterráneo le sentaron de fábula.

El próximo 4 de diciembre se echará de menos la mirada alegre y la sonrisa de esta anciana. Ya se había convertido en un ritual que el alcalde, José Chulvi, en puertas de la Navidad, le regalara por su cumpleaños una flor de pascua. Xàbia despide a su vecina más longeva.