No hay nada más triste que una fuente muda. Ahora la histórica Font de la Carxofa de Ondara ha recuperado el rumor del agua. Hacía décadas que los caños permanecían secos. Se ha restaurado y se ha aprovechado, como destacó ayer el alcalde, José Ramiro, para volver a tener en pleno centro del pueblo una fuente que cumple su misión esencial, suministrar agua potable.

La Font de la Carxofa está en la Plaça del Convent. Es también un elemento ornamental. El mármol rosa y las volutas de hierro que acaban en forma de cabeza de león le dan valor escultórico.

Se construyó a finales del siglo XIX. Es historia del agua de Ondara. Acudían los vecinos a llenar cántaros.

Sin embargo, sobre 1970, se enterró. Un símbolo del progreso del agua, que además tenía un gran valor patrimonial, quedaba sepultado. En 1983 se desenterró esta fuente monumental. Ahora se ha restaurado.

Las obras han subido a 25.600 euros. La restauración de la Font de la Carxofa fue una de las propuestas más votadas en los presupuestos participativos de Ondara de 2019. Los vecinos querían que la fuente recuperara su esplendor y que volviera a manar el agua.

Lo primero que se hizo fue transplantar al parque público Tossals las dos jacarandas cuyas raíces habían resquebrajado la piedra de la fuente. Luego se limpió y rescató el lustre de la piedra rosa. Los grifos de los que mana el agua son idénticos a los originales.