Ocurrió sobre las 21 horas. La plaza Adolfo Suárez, una de las de más vida del Puerto de Xàbia, estaba repleta de clientes en las terrazas de los locales de hostelería. Un coche pasó de largo, pero luego hizo marcha atrás y se encaró hacia la plaza peatonal. El conductor aceleró y se llevó por delante los bolardos. Irrumpió en el espacio peatonal y arrambló con mesas y sillas. Los clientes, al sospechar de la extraña maniobra, se levantaron. Eso sí, una de las clientes no tuvo tiempo. El coche la arrolló. No sufrió heridas de gravedad, pero si un ataque de ansiedad. La Cruz Roja la trasladó a un centro sanitario.

El susto fue mayúsculo. El conductor intentó escapar. Hizo marcha atrás. Pero uno de los clientes se levantó a toda prisa. Rompió de un puñetazo la ventanilla del vehículo y cogió de la pechera el conductor. Evitó que huyera. Y llegaron varias patrullas de la Guardia Civil y de la Policía Local. Los agentes de la Benemérita detuvieron al conductor, que supuestamente había intentado atropellar a un vecino con el que mantiene rencillas. Poco antes lo había denunciado, según ha podido saber este diario, en el cuartel de la Guardia Civil por una supuesta agresión. Lo vio sentado en una de las terrazas de los locales de hostelería de la plaza Adolfo Suárez. Y "se le cruzaron los cables", que es la expresión que han utilizado los testigos del incidente.

Por suerte, los clientes vieron venir el coche. Solo una mujer no tuvo tiempo de apartarse. El coche la tiró al suelo. No sufrió heridas de gravedad, pero sí un cuadro de ansiedad. El suceso provocó pánico entre los clientes que a esa hora tomaban algo en la terraza y miraban el fútbol en las pantallas de los locales.

El coche destrozó un toldo de uno de los restaurantes y se quedó a pocos metros de su fachada. Se llevó por delante mesas y sillas.

El vehículo que irrumpió en la plaza y se llevó por delante los bolardos Levante-EMV