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Un juez conmina a Xàbia a cerrar un restaurante de la Granadella con obras ilegales

El auto obliga al ayuntamiento a demoler de inmediato la ampliación de un bar que cuenta con una licencia de 1983 para merendero

Un juez conmina a Xàbia a cerrar un restaurante de la Granadella con obras ilegales

La piqueta llegará más pronto que tarde a la cala de la Granadella de Xàbia. Un juez de Alicante ha conminado al ayuntamiento a cerrar uno de los restaurantes (el bar Rosita) y a demoler sus obras de ampliación. Y la cosa va en serio. El magistrado del juzgado de lo contencioso administrativo nº 2 de Alicante acepta la petición de ejecución forzosa de la sentencia del denunciante, el exconcejal de Urbanismo del PP Vicent Ortolá, y ya ha remitido un auto el consistorio en el que le da diez días para contestar a por qué no se ha precintado ya el negocio ni se han tirado las obras. También reclamaba que se identificara a «la autoridad, funcionario o agente responsable de cumplir el fallo» y que se les avisara de que podría imponérseles multas coercitivas de entre 150,25 y 1.502,53 euros. El auto tiene fecha del 27 de septiembre y el ayuntamiento, claro está, ha contestado.

Las demoliciones no son llegar y besar el santo. Todos los procedimientos administrativos llevan su tiempo.

Y eso es lo que alega el consistorio, que está en medio del fuego cruzado. Por un lado, el denunciante quiere que se cumpla la sentencia. Y, de hecho, han pasado ya varios meses desde que el Supremo rechazó el recurso de casación que presentaron los propietarios del negocio y el ayuntamiento. Ahí acabó el litigio. Devino firme la sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunitat Valenciana que abocaba a que la ampliación quedara reducida a escombros.

El TSJ recalcó entonces que las obras ilegales en un suelo protegido como es el de la Granadella nunca prescriben. No se puede salir de rositas cuando se comete una irregularidad urbanística en un enclave de tanto valor natural y paisajístico (y turístico) como el de esta cala de Xàbia.

El ayuntamiento ha rechazado las solicitudes de legalización de las obras que han presentado los propietarios. Les ha contestado que esas obras de ampliación no se pueden salvar de ningún modo. Es más, también les ha advertido de que debe cesar la actividad de restaurante. Los dueños pidieron una licencia de obra menor para cambiar el techado y realizaron una obra mayor (instalaron una cubierta de hormigón fija). Esas obras ya no se avienen con la licencia de actividad con la que cuentan desde 1983, que es la de merendero de playa. 

Fuentes municipales subrayaron que se ha enviado un informe al juzgado en el que se detalla que se está siguiendo escrupulosamente todo el procedimiento y que lo que dictaba el fallo (la demolición de la ampliación y que cesara la actividad de restaurante) se cumplirá más pronto que tarde. Las mismas fuentes también precisaron que hay que ir con pies de plomo para no exponerse a que los propietarios puedan alegar indefensión o buscar algún resquicio en el expediente.

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