"Cuinnovart", el proyecto de innovación educativa que este año ha puesto en marcha el colegio público Port de Xàbia, suma nuevos aliados. La escuela ha involucrado ahora al "Blat de la Marina" y a los colectivos de arte urbano TAV (impulsor del "Tape Art" en España) y Larouch Art de Carrer (sorprendentes grafitis). La directora, Isabel Moreno, firmó ayer estas nuevas alianzas de colaboración. "Cuinnovart" (el concepto fusiona las palabras "cuina", "innovación" y "arte") no para de crecer. La filosofía es involucrar a chefs y colectivos que están transformando la sociedad de la Marina Alta y afianzar la idiosincrasia de esta escuela que apuesta por la innovación y el arte. La cocina juega un papel esencial. El proyecto reivindica la cocina sana, de proximidad y de productos frescos y de temporada y traslada a los alumnos conocimientos de nutrición, del territorio, de tradiciones y de creatividad.

"Estamos muy contentos y emocionados. El proyecto está creciendo. Mezcla tradición, cocina, cultura y patrimonio y ahora incorporamos la vertiente del arte más innovador y urbano", destacó ayer Isabel Moreno.

La alianza con "Blat de la Marina" permitirá a los alumnos descubrir esa revolución que se está sembrando en Jesús Pobre. Hace cuatro años nació este proyecto de recuperación de variedades autóctonas de trigo. Los agricultores (los participantes son muy heterogéneos y la agricultura y el amor al territorio son una pasión que les une) han puesto en cultivo campos yermos. El cereal retorna al paisaje de la Marina Alta y acrecienta la biodiversidad. Al tiempo, obradores de la comarca ya apuestan por este trigo para elaborar panes que saben a pan de verdad. Miguel Ángel Civera, de Blat de la Marina, explicó que ya cuentan con una segadora propia y que un colectivo que elabora cerveza artesana, "Cerveseros Gateros", ha puesto en marcha un molino tradicional de piedra en Jesús Pobre.

Los alumnos podrán visitar los campos y el molino. Civera también recordó que las ruinas de molinos como los de la Plana del Montgó de Xàbia evocan un pasado en el que la molinería y la agricultura del cereal fueron una actividad esencial en la economía y la vida de la Marina Alta.

Y si el "Blat de la Marina" es tradición (también, claro, imaginación y mucha ilusión) los otros nuevos aliados encarnan la innovación artística. Bea, la maestra de inglés y de arte, ha conectado al centro con la efervescencia creativa del "tape art" y el grafiti. Larouch Art de Carrer realizará junto a los alumnos un gran mural de vivísimos colores en el muro del patio. 54 escolares pintarán frutas y verduras en unos 40 metros de pared ahora anodina. Mientras, el colectivo TAV creará con los alumnos en el comedor un mural de cintas adhesivas que también tendrá inspiración gastronómica.

"Este proyecto de innovación educativa es posible gracias al altruismo de todas las personas y colectivos que se están involucrando. La sociedad está entrando en la escuela", destacó Isabel Moreno, que insistió en que la clave de "Cuinnovart" es abrir de par en par las puertas de este colegio al mundo en efervescencia.