Cuatro locales de la Punta del Arenal de Xàbia llevan meses tratando de arreglar la situación de alegalidad en la que se encuentran, sobretodo tras instar el Ayuntamiento su cierre y darles diez días para ejecutarla. Una medida cautelar, que no obstante, no se ha podido aplicar, ya que estaba condicionada a que la Conselleria de Justicia y Administraciones Públicas la confirmara. No ha sido así y los locales siguen abiertos y operando con total normalidad, para alegría de todos sus clientes.

Estos cuatro negocios se encuentran en uno de los extremos de la playa y junto a ellos bloques de viviendas que en verano sufren las molestias por ruido y alto nivel de la música. De hecho, tras una denuncia ante el Sindic de Greuges y su resolución instando a la declaración de ese ámbito como Zona Acústicamente Saturada, el Ayuntamiento hizo unos informes de sonometría con mediciones en verano del 2020 (con restricciones por la pandemia) y concluyó que no se debía implantar tal medida restrictiva.

Pero, una denuncia en la Agencia Valenciana Antifraude hizo que en julio del año pasado el gobierno local se pusiera las pilas. En dos meses revisó los expedientes y ordenó el cierre de los locales , ya que no contaban con la licencia de actividad concedida, y solamente operaban con una declaración responsable. Eso sucedió a finales de septiembre.

Desde entonces, los propietarios de los locales han intentado regularizar su actividad y ponerse al día con la administración local.

Pero fue a finales de noviembre cuando el gobierno local reconocía que la Generalitat no había confirmado el cierre de los negocios, y por tanto su medida «carecía de eficacia alguna», según consta en un decreto que ha podido consultar Levante-EMV.

En ese documento, el titular del más grande de los negocios, alega que en su solicitud de licencia «no existen deficiencias pendientes de subsanación», que ha instalado un limitador acústico y que el uso del local «es compatible» para Costas.

Además, anuncia que ha contratado un Organismo Colaborador de la Administración «a los efectos de que verifique la conformidad técnica, urbanística y de seguridad de todos los locales» en los que desarrollan su actividad.

Estas alegaciones son rechazadas por los técnicos municipales, quienes aseguran que el expediente de solicitud de esta licencia «se halla incompleto» y no «acredita que se pudiera estar ejerciendo la actividad de restaurante con ambientación musical cumpliendo todos y cada uno de los requisitos técnicos y administrativos exigidos». Unas deficiencias, que «se mantienen» en la fecha del citado decreto. Y mientras los locales ajenos a esta batalla legal, llenos día si día también.