La jugada les salió mal. Dos antivacunas acudieron ayer al colegio público L'Arenal de Xàbia. Allí se estaba vacunando a los escolares de entre 5 y 11 años. Llamaron a la Guardia Civil y manifestaron que su intención era que los agentes identificaran a los responsables de inocular los viales a los niños y niñas. Querían denunciarlos ya que sostenían que la vacunación es "irregular".

Los agentes de la Guardia Civil acudieron al centro. Cuando los dos antivacunas les explicaron que querían denunciar que se inyectara las vacunas a los escolares, se pusieron en contacto con sus mandos. A continuación, según han indicado a este diario las fuentes consultadas, los agentes les informaron de que no iban a realizar ninguna denuncia, dado que el proceso de vacunación a los escolares está autorizado y es legal.

Los antivacunas no se salieron con la suya. Si pretendían amedrentar a los sanitarios, profesores y familias, los agentes les dejaron claro que los responsables de llevar a cabo la vacunación estaban actuando correctamente.