El próximo viernes se inicia en la Audiencia de Alicante el juicio a dos policías nacionales destinados en la comisaría de Dénia que se apropiaron presuntamente entre 2014 y 2016 de objetos cuando acudían a intervenciones de denuncias de robos y otros delitos. El Fiscal pide para ellos diez años y nueve meses de prisión por los delitos de hurto, estafa, receptación y descubrimiento y revelación de secretos. Los objetos sustraídos los incorporaban supuestamente a su patrimonio o los vendían a terceros.

La Fiscalía también los acusa de provocar accidente de tráfico en rotondas para obtener indemnizaciones de las compañías aseguradoras.

Uno de los policías, según el escrito de acusación de la Fiscalía, también realizaba consultas no autorizadas en la base de datos policiales para beneficio propio o para ofrecer información a conocidos o amigos sobre terceras personas.

También se juzga a las compañeras sentimentales de los dos agentes por ocultar en su domicilio los objetos robados pese a que sabían que su procedencia era ilícita y beneficiarse de su venta. A otros dos acusados se les atribuye colaborar con uno de los policías en la simulación de uno de los accidentes de tráfico.

Los seis acusados se enfrentan a condenas d cárcel que van desde un año y cuatro meses a los diez años y nueve meses.