La Casa de los Flamencos y el arte en las paredes de Calp
Mosaicos y murales sorprenden en la calles

La Casa de los Flamencos y el arte en las paredes de Calp / alfons padilla. calp

Los flamencos anidan en la Plaça dels Mariners de Calp. Desde hace años. Y no se asustan cuando los turistas se acercan a tomarles fotos. Son flamencos de azulejos. Ahora el friso y el zócalo de la Casa de los Flamencos han recuperado el brillo. Carlos García ha comprado la vivienda y la ha restaurado. Abrió el pasado 17 de marzo una heladería artesana. Es muy consciente de que ha adquirido una casa emblemática. «Muchos turistas se toman fotografías en la fachada», afirma.

La Casa de los Flamencos y el arte en las paredes de Calp / alfons padilla. calp
El nuevo propietario explica que, cuando compró la vivienda, fue al ayuntamiento a pedir los permisos para rehabilitarla y abrir el nuevo negocio. «Me dijeron que no podía tocar la fachada. Y pensé que cómo iba a cambiar nada si es lo que más me gusta».

La Casa de los Flamencos y el arte en las paredes de Calp / alfons padilla. calp
Carlos es entrenador personal de ciclismo. Es en invierno cuando esta profesión le ocupa más tiempo. En verano, cuando los ciclistas están enfrascados ya en la competición, está más libre. Quería emprender y pensó que una heladería era la opción ideal.
No sabe mucho de la historia de la Casa de los Flamencos. Pero, al iniciar las obras, descubrió una placa cerámica que rezaba: «J. M. Gomballest, ceramista, restaurador y vitralista». Y sí, fue este artesano y artista el que creó los azulejos del zócalo y el friso en los que están representadas las aves más espectaculares de les Salines de Calp.
«Gomballest» es el seudónimo de José María González Ballesteros, quien nació en Minaya (Albacete) en 1947. Aprendió del ceramista Antoni Cimet, de Onda (Castelló), y del alfarero Enrique Val. Estudio en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios de Zaragoza, ciudad en la que trabajó en la empresa Muresa, especializada en muralismo cerámico.
Este creador abrió taller en Calp. La Casa de los Flamencos fue luego estudio fotográfico y panadería. Pero llevaba cerrada a cal y canto al menos desde que en 2020 se declaró la pandemia. Ahora los flamencos se desperezan. Vuelven a atraer miradas. Los turistas se toman fotos. Todavía, eso sí, no tantas como en las escaleras de la calle Puchalt, que con sus peldaños rojigualdas se lleva la palma.
Calp merece ponerse mucho cara a la pared. No es para nada un castigo. En las paredes, se descubren estupendos murales (hay originales trampantojos) y mosaicos tan bellos como el de Gastón Castelló en la oficina de turismo, los de la fachada de la iglesia de la Mare de Déu de les Neus o el del centro cívico de Elías Urbez y Rubén García.
- Un policía nacional fuera de servicio reduce en Dénia a un maltratador septuagenario que le estaba dando una paliza a su esposa
- Una promotora construirá cinco modernos chalés en la costa de Dénia de impronta victoriana
- Rescatan a un padre y a sus tres hijos: quedaron atrapados en su coche en una calle inundada en Xàbia
- Una paliza en Gata de Gorgos se salda con un año de cárcel al descartarse que la víctima muriera por los golpes
- La luz de al-Azraq: fascinante crepúsculo y gran 'diada commemorativa' en la Vall de Gallinera de los 750 años de la muerte de 'El Blau
- La transformación de la Cala Blanca de Xàbia: una finca histórica a la venta por 13 millones, demoliciones para más chalés de lujo y el declive de las casitas con torre
- Unos aluniceros revientan un estanco en Dénia, huyen en un coche robado, embisten al vehículo policial y encañonan a los agentes y se estrellan en Xeresa
- Los alcaldes de la Marina Alta dan su apoyo explícito a los docentes: respaldo en Dénia, Xàbia, Pedreguer, Ondara, Benitatxell o Els Poblets