Que el destrozado y abandonado Puerto Blanco de Calp no soporte un temporal no es novedad. Los diques están hechos trizas. Olas de cuatro metros están impactando contra la escollera y rebasándola. Esta dársena sigue pendiente de las obras de remodelación. Cuando empiecen habrá que demoler prácticamente hasta la última piedra. El puerto es una auténtica ruina. Y solo faltaba un nuevo temporal para terminar de reventarlo.

El fuerte oleaje salta por encima de la escollera de les Bassetes y entra en la dársena A. P. F.

Dentro de la dársena hay una gran mancha de suciedad. Las olas saltan por encima del dique y caen al otro lado. Los barcos abandonados están hechos astillas. Un par de ellos están hundidos.

Una gran ola impacta en la restinga de les Bassetes A. P. F.

Mientras, en les Bassetes, el pequeño puerto deportivo de Benissa, las olas también están golpeando con fuerza el dique. Igualmente pasan por encima. No hay muchas barcas dentro del agitado espejo de agua. Cabecean sin parar. El temporal, eso sí, parece que no ha causado daños en los restaurantes y clubes de buceo y náuticos.

El agua de la ola tras romper contra el dique y caer al otro lado A. P. F.