La archifotografiada puerta azul de la cala de la Barraca de Xàbia marca tendencia. El ayuntamiento se han empapado de esa estética y ha pintado de azul y blanco los bolardos que impiden que los coches se cuelen en la playa de grava. El cromatismo es muy marinero y se aviene con la gama de colores que dominan esta cala en la que se conservan las antiguas y humildes casitas de pescadores (las barracas). La Barraca ya empieza a recibir a decenas de bañistas. Extraño es el turista que no se toma la foto en la solicitada puerta azul.