Agentes de la Policía Local de Xàbia precintaron ayer dos de los siete bares del extremo sur de la playa del Arenal que han estado funcionando sin licencia municipal ni autonómica ni autorización de Costas al menos desde 2018. Los dueños de estos locales eludieron la orden de cierre. No bajaron la persiana de motu proprio y ayer se presentó la policía. Estos negocios son Botánico y Salt.

Xàbia precinta dos bares sin licencia de la playa que eludieron la orden de cierre

El «calendario» para clausurar estos locales que están en situación irregular (también tienen deficiencias de insonorización y seguridad) seguirá el martes y el próximo viernes. Esos días los agentes deben acudir a precintar los tres bares que siguen abiertos. Son el Achill, Aqua y Bambula. Los tres pertenecen al grupo Jávea Company. Su director general, Edgar Slama, anunció ayer batalla legal.

Dijo que ha presentado un recurso contencioso administrativo en el juzgado de Alicante y ha pedido la suspensión cautelar del cierre. Y anuncia que si el ayuntamiento envía a la policía «actuaremos penalmente contra las autoridades y funcionarios».

Mientras, otros dos locales, el Atalaya y el Balthasar, no han llegado a abrir esta temporada.

Los locales del extremo sur de la playa del Arenal de Xàbia A. P. F.

El conflicto se agrava en el peor momento, es evidente. El paseo del Arenal, meollo turístico de Xàbia, bulle de gente y estos negocios van viento en popa. Pero ya son muchos años de arrastrar irregularidades y, en algún momento, el ayuntamiento debía actuar.

Además, el consistorio se ha visto entre la espada y la pared. Un vecino que estaba harto de no poder pegar ojo por las noches presentó una queja en la Agencia Antifraude, que tiró del hilo y «descubrió» que estos siete locales carecen de licencia. Antifraude dio en febrero un ultimátum de tres meses al ayuntamiento para que clausurara estos negocios. A finales de febrero, el consistorio les comunicó que tenían diez días para cerrar. Han apurado al máximo todos los plazos posibles y, al final, se ha llegado al extremo de que ha acudido la policía a precintarlos.