Una de las grandes amenazas para las tortugas del Mediterráneo son las redes fantasma (abandonadas y a la deriva). Pero hay dos redes que son absolutamente salvadoras, la de varamientos y la que ha tejido la Fundación Oceanogràfic con 60 municipios de la Comunitat Valenciana, Murcia y les Illes Balears. Esas redes son cada vez más potentes y ayudan a preservar la biodiversidad marina.

La red de varamientos (se activa llamando al 112) ha rescatado a cientos de animales marinos. Uno de ellos es la tortuga hembra de 14 kilos de peso que volvió ayer al mar en la playa de la escollera norte de Dénia. La atrapó accidentalmente un arrastrero de Peñiíscola. Los propios marineros avisaron al 112. El quelonia sufría una embolia gaseosa moderada. Se ha recuperado totalmente en ese hospital de tortugas que es el ARCA del Mar de la Fundación Oceanogràfic. Ayer se soltó en Dénia. Y es nada menos que la tortuga 672 salvada en las costas valencianas y que se devuelve al mar.

Antes de ese precioso ritual de observar cómo una tortuga regresa, paso a paso, a su hábitat, se presentó en Baleària Port (la estación marítima de Dénia) la campaña de concienciación de la Fundación Oceanogràfic «Tortugas en el Mediterráneo». La red se hace grande. Participan 60 municipios. En sus calles y playas, se colocarán carteles de sensibilización y que explican al detalle qué hacer cuando se encuentra a un animal marino herido o desorientado. El protocolo es sencillo. Se llama al 112 y a toda prisa se activa la Red de Varamientos. La forman expertos de la Universitat de València, de la conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica y de la Fundación Oceanogràfic, cuyo responsable del Área de Conservación, José Luis Crespo, advirtió ayer de que en esta época del año las tortugas acuden a las playas a desovar.

«Si vemos en la arena el rastro de una tortuga o al animal que va a desovar, lo más importante es no molestarlo», indicó Crespo, que dijo que los testigos de algo tan especial deben mantenerse a distancia, avisar al 112 y no alumbrar a los quelonios con linternas ni lanzarles el flash. Las tortugas ponen los huevos por la noche. «Y esas tortugas que pueden nacer en playas como las de Dénia pueden volver 20 ó 30 años después a desovar aquí», precisó el experto.