La Granadella y la Barraca debían convertirse este verano en las primeras calas de la Comunitat Valenciana en las que había que pagar una tasa por aparcar. Pero la medida, que busca mitigar la masificación en este bello litoral de Xàbia, tendrá que esperar. Así lo reconoció el alcalde xabienc, José Chulvi, del PSPV, en el pleno del jueves. Afirmó que cobrar la tasa, que es de 9 euros al día, ya se ha descartado para este verano. Recalcó, no obstante, que la ordenanza está aprobada y que podrá aplicarse el próximo año.

El alcalde señaló que la licitación para que una empresa gestione el cobro de esta tasa se ha quedado dos veces desierta. Ya no hay tiempo para volver a sacar el concurso. Chulvi atribuyó el poco interés de las mercantiles por hacerse cargo del aparcamiento en estas calas a «lo complicado que está el mercado laboral».

«Si las empresa no encuentran trabajadores, deberían plantearse pagar más o mejorar las condiciones», apostilló el portavoz de Compromís, Juan Cardona, que dijo que el control del aparcamiento podría hacerse a través de aplicaciones móviles. Cardona lamentó que se deje pasar el verano sin aplicar la tasa. «El cobro por aparcar en las calas no es una tasa más, sino una forma de promover que vaya menos gente a esos entornos y se evite la masificación», sostuvo.

Mientras, en la gran playa familiar y de arena de Xàbia, la del Arenal, siguen las obras. La Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (Epsar) ha reparado la rotura del emisario que estaba a 30 metros de la orilla. Pero ahora hay un tapón de arena en esta tubería submarina que vierte al mar el agua depurada. Los análisis de la calidad del agua de la playa son positivos y no revelan ningún riesgo por bañarse en el Arenal.