Desierta. Contados bañistas (de baño de sol porque el otro no es posible) han acudido hoy a la playa del Arenal de Xàbia. La imagen es del todo insólita. Ahora, en plena campaña turística, la playa debería bullir de turistas. Pero ocurre lo contrario. Muy pocos se han acercado a este tramo litoral, que se cerró a las 14.30 horas de ayer al baño al detectar una analítica del Programa de Vigilancia de la Calidad de las Aguas (lo realiza la conselleria de Transición Ecológica) contaminación por vertidos fecales.

Lo nunca visto: ni un alma en la playa en plena temporada turística Levante-EMV

La playa ha cumplido ya un día con la bandera roja izada y la prohibición de tomar el baño. Los socorristas de la Cruz Roja han colocado banderines rojos también en la orilla. Informan a los turistas que no saben que la playa está cerrada. Ellos mismos acuden a preguntar, ya que se extrañan de que el Arenal, a finales de julio, esté vacío.

Una socorrista informa a los escasos bañistas de que está prohibido meterse en el agua A. P. F.

Las tumbonas y sombrillas de alquiler están vacías. En el paseo del Arenal también se advierte que hay menos gente y los negocios, es evidente, notan que hoy tienen menos clientes.

Uno de los banderines colocado en la orilla de la playa A. P. F.

Las nuevas analíticas se esperan con ansia. Si el vertido se ha disuelto y ya no hay rastro de materia orgánica (la bacteria e-coli), significará que el problema era puntual y que no tenía que ver con las obras de reparación del emisario submarino. Si, por el contrario, sigue la contaminación, sí que cobraría fuerza que este episodio de fecales estaría relacionado con el emisario que vierte al mar el agua residual ya tratada en la depuradora. Las lluvias torrenciales de abril rompieron esa tubería y, en lugar de verter al agua mar adentro, lo hacía a 30 metros de la orilla de la playa y dentro de la ensenada del Arenal. Las obras para reparar el emisario, que realiza la Entidad Pública de Saneamiento (Epsar), deben terminarse ya mañana.