Termina una obra (bueno, todavía faltan algunos remates) y ya está otra en camino. El ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana abrirá al tráfico esta tarde, a las 18 horas, la variante de 5 kilómetros de Benissa. Tendrá un tráfico de 20.000 vehículos al día. Ya no pasarán por el centro urbano benisser.

El adjetivo que hoy ha estado en boca de todos es "histórico". Lo han reiterado la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé; la consellera de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Rebeca Torró, y el alcalde de Benissa, Arturo Poquet. La variante ha sido una obra accidentada. Se inició hace 15 años. La primera empresa quebró. El Gobierno adjudicó de nuevo la obra hace 5 años a la empresa OHLA, que se encontró con el problema de que el talud sur, donde la variante enlaza con el tramo de la N-332 que baja a Calp, se desmoronaba. Para frenar los derrumbes se han construido pantallas de pilotes y muros de piedras de escollera.

Hoy, por fin, la variante es una realidad. Eso sí, ya hay nuevas obras en el horizonte. La delegada del Gobierno ha anunciado que el proyecto de obras complementarias está ahora en fase de redacción. Mejorarán la conexión de la variante con Calp (el ramal esquivará la gran glorieta del tramo norte de la variante) y Teulada. También incluye la construcción de una pasarela peatonal y ciclista de 140 metros y la eliminación del peligroso desvío del polígono industrial de la Pedrera de Benissa. Esas obras suben a 15 millones de euros. Las de la variante han costado 38 millones.

La nueva circunvalación cuenta con asfalto fonoabsorbente. También se han colocado pantallas acústicas. El propósito es que los vecinos que tienen sus casas de campo cerca de la nueva carretera no sufran la molestia de ese río de tráfico de 20.000 vehículos al día. Los técnicos han asegurado que se ha intentado que la variante tuviera el menor impacto posible y, para ello, se optó por que su trazado fuera lo más pegado posible al de la AP-7. Han anunciado que se han plantado pinos (todavía de pequeño porte) para restañar las "heridas" en el territorio. Además, se han salvado árboles históricos, como un algarrobo centenario que está junto a la glorieta norte de la nueva carretera.

El día, efectivamente, es histórico en Benissa. Sus vecinos llevaban 30 años pidiendo que se sacaran los coches del centro urbano. La N-332 partía en dos un pueblo que gana en seguridad vial y se sacude la contaminación que generaba el intenso tráfico.