El cierre durante 48 horas de la playa del Arenal de Xàbia ha hecho daño. El ayuntamiento reabrió ayer poco antes de las 13 horas la playa. Las últimas analíticas de la Dirección General del Agua confirmaron que el vertido fecal que el martes obligó a prohibir el baño ya se había disuelto. No quedaba ni rastro, de hecho, de contaminación. Pero a la playa le está costando recuperar el pulso. Dos horas después de reabrirse, seguía vacía. Esta playa, la más importante de Xàbia, se había cerrado antes en pleno verano por presencia de medusas o por temporales, pero ha sido la primera vez que se ha izado la bandera roja por un vertido.