Daniel Dafoe lo tendría hoy crudo para escribir «Robinsón Crusoe». El náufrago que alcanzó la «triste y desdichada playa de la isla» a la que llamó «Desesperación» podría ahora llamar a un servicio de comida a domicilio. Llegan al fin del mundo. Y Desesperación no pilla tan lejos.

En el mar también funciona lo de llevar la comanda a las embarcaciones. En las Balears, que en cuestiones náuticas siempre va por delante, ya hace años que ese negocio marcha viento en popa. En Xàbia, donde están los tramos litorales más concurridos de barcas de recreo en la Comunitat Valenciana, también va a más lo de las «barras flotantes».

A quienes se enganchan a una de las boyas de fondeo de la Sardinera (hay que evitar a toda costa arrojar el ancla, dado que abunda la Posidonia oceanica) se les suele acercar dos embarcaciones que se llaman «Don Pepito» y «Míster Mojito». Se han especializado en llevar cócteles, sobre todo mojitos, a las tripulaciones. «Don Pepito» es un clásico del verano náutico en Xàbia desde hace ya diez años. Fue precisamente hace una década cuando se desbordó el furor náutico y empezó a llamar la atención esa imagen de toda una flotilla de embarcaciones de recreo fondeadas en la Sardinera.

El negocio de los mojitos triunfa en la cala de la Sardinera. | A. P. F.

El negocio de los mojitos triunfa en la cala de la Sardinera. | A. P. F. alfons padilla. xàbia

Estos emprendedores de la coctelería flotante y ambulante vislumbraron un mercado. Los navegantes llevan víveres para pasar todo el día. Pero es difícil resistirse a la tentación del mojito. Además, estar «barcas-barra» son ciertamente pintorescas. Tienen aire de chiringuito.

Además de en la Sardinera, los navegantes también se han aficionado al recodo del Cap Negre y la Falzia y a En Caló. No obstante, el tramo litoral de la Cala Blanca y la Sardinera sigue siendo el más concurrido y bullanguero. Música, chapoteos, risas y el estrépito de las motos de agua que pasan a todo trapo y a cierta distancia hacen que esta ensenada sea de todo menos tranquila. Las barcazas de mojitos forman ya parte de ese festival marino.