Las buenas noticias caen del cielo. Tras días de infierno, llega una suave y bendita lluvia. El Consorcio de Bomberos de Alicante acaba de informar de que ha empezado a llover ligeramente en la Vall d'Ebo, el epicentro del incendio que ya ha arrasado 11.700 hectáreas de la Marina Alta y el Comtat y mantiene desalojados a 1.500 vecinos.

Los bomberos también indican que han bajado las temperaturas y han mejorado las condiciones de humedad. Ese cambio meteorológico llega tras días abrasadores y de vientos cambiantes en los que la lucha contra el fuego se ha realizado en condiciones absolutamente adversas. Ahora el cielo es un aliado.

Los bomberos del consorcio de Alicante luchan contra el fuego

Además, los bomberos afirman que por primera vez desde que el sábado por la noche se declarara este incendio (por un rayo de una tormenta seca) el perímetro está estable. Han ardido 11.700 hectáreas. Es un fuego colosal. Pero, por primera vez en todos estos días, llega un respiro. Llega la lluvia y con ella la esperanza.

También está lloviendo en Pego y la Vall de Gallinera. En algún momento, graniza. Es lluvia sanadora para la tierra herida por el fuego.