El pleno de Benissa suspenderá mañana licencias en los 55.000 metros cuadrados del tramo virgen del litoral en el que la empresa Benissa Nature quiere llevar a cabo el proyecto Patmore Resort, que consiste en construir un hotel y 9 villas de lujo. La mercantil, sin embargo, se ha adelantado y hoy mismo ha presentado en el registro municipal la solicitud de licencia de obra mayor. La empresa tensa la cuerda. Defiende el convenio por el que cede al ayuntamiento los 16.000 metros cuadrados de zonas verdes y dice que este proyecto genera riqueza turística y empleo (100 puestos de trabajo directo y 300 indirectos, afirma). También deja caer que no descarta retirar el convenio "si (el ayuntamiento) persiste en frustrar el proyecto".

Y la mayoría municipal está por proteger este tramo litoral. A eso responde la suspensión de licencias. Al pleno, van dos propuestas de paralizar permisos de obra, una presentada por la portavoz de Compromís, Mari Carme Ronda, y otra por el concejal de Urbanismo, el independiente Isidor Mollá, quien gobierna en coalición con el PP. Lo más probable es que se aprueben por unanimidad, ya que incluso los populares, quienes hasta ahora habían defendido el convenio, votarán mañana a favor de suspender licencias por un año prorrogable a dos y estudiar que se puede hacer para salvar esta franja litoral.

Gerard Fullana y Mari Carme Ronda muestran el estudio de paisaje que protege este litoral A. P. F.

La portavoz de Compromís ha acusado hoy al alcalde, Arturo Poquet, del PP, de mentir al afirmar que el proyecto era inevitable y que el ayuntamiento estaba abocado a dar licencia. Mari Carme Ronda ha subrayado que ese suelo, aunque con la calificación de urbano y con un plan parcial de 1978 aprobado, es netamente natural y no tiene ni por asomo la condición de solar. Allí no hay infraestructuras urbanísticas, ni calles, ni alcantarillado. "Los propietarios han tenido 40 años para desarrollar el plan parcial y no lo han hecho. El ayuntamiento debería haberlo dado por caducado", ha señalado Ronda.

La concejala valencianista, que ha comparecido hoy junto al diputado y portavoz de Compromís en la Diputación de Alicante, Gerard Fullana, ha desvelado que cuando ella fue responsable de Urbanismo se redactó un estudio de paisaje que protegía estos terrenos. Sin embargo, ha señalado, el actual gobierno local ha guardado ese documento en un cajón y no lo ha adjuntado a la propuesta de planeamiento (se está revisando el de 1982, que está desfasadísimo) enviada al Consell y que, al carecer precisamente de estudio de paisaje, está incompleta.

La promotora dice que el convenio es "de interés público"

Toma y daca. El pleno suspenderá mañana licencias y la promotora, Benissa Nature, mueve antes ficha y pide el permiso de obra. El urbanismo se convierte en partida de ajedrez. La empresa también ha insistido en que su proyecto de hotel y 9 villas de lujo está "integrado en el paisaje" y lo ha redactado "uno de los arquitectos más reconocidos internacionalmente en el diseño de integración de su arquitectura en el medio natural y paisajístico, Rafael de La-Hoz. Señala que el hotel tendrá un espacio gastronómico de relevancia internacional y un centro wellness especializado en belleza. Y destaca que el complejo le supondrá al ayuntamiento unos ingresos extra en tributos de 1,5 millones al año.

Mari Carme Ronda ha subrayado que estos 55.000 metros cuadrados del Tossal de l'Asprar (la zona se conoce como Patmore) son esenciales para garantizar la conexión ecológica entre el Penyal d'Ifac de Calp y el Cap d'Or de Moraira. Ha recalcado que el valor de la costa de Benissa radica precisamente en que este tramo virgen, junto al de la Llobella y al Tossal del Cantalar, se mantienen intactos y en estado natural frente al "litoral colmatado" de construcción de Calp y Moraira.

Imagen de los terrenos que cede la empresa y de la superficie de las villas de lujo y del hotel Benissa Nature

Es evidente que la suspensión de licencias que mañana aprobará el pleno persigue salvar esta franja litoral. La portavoz de Compromís ha subrayado que el nuevo planeamiento urbanístico debe "redistribuir los derechos y cargas" y trasladar los de los dueños de estos terrenos a otro punto de Benissa que no tenga un valor natural y paisajístico estratégico. También ha insistido en que la cesión de los 16.000 metros cuadrados al ayuntamiento no es para nada un regalo, sino que la promotora saca provecho de que se le apruebe un plan urbanístico en un litoral privilegiado y de los pocos vírgenes que quedan en la costa valenciana. "No es una cesión gratuita. Es cambiar la normativa urbanística para que ellos ganen más dinero", ha afirmado.