La Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera han inmovilizado 20.231 botellas de bebidas alcohólicas por fraude a la normativa sobre impuestos especiales en una operación en Alicante, Castellón y València. La investigación se inició en Barcelona. Allí se realizaron inspecciones en comercios de venta al público de bebidas alcohólicas. Se detectaron infracciones. Los agentes tiraron del hilo y llegaron a la Marina Alta. Una destilería de esta comarca estaba presuntamente implicada.

El pasado 26 de septiembre agentes de la Patrulla Fiscal de la Compañía de Calp, del Servicio de Vigilancia Aduanera en Alicante y de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Xàbia efectuaron una inspección en esta fábrica y almacén, así como en una tienda de venta al público de bebidas alcohólicas radicada en Ondara y perteneciente al mismo grupo empresarial.

Los agentes descubrieron diversas irregularidades. Las botellas de bebidas alcohólicas no tenían las preceptivas marcas fiscales. El etiquetado era fraudulento en cuanto a lote o graduación. Además, hallaron un número importante de botellas vacías que portaban precintos y que estaban en perfectas condiciones para ser rellenadas y reutilizadas. Los agentes encontraron un habitáculo oculto junto a la nave. El fraude a la Hacienda Pública ascendería a unos 30.000 euros.

Un momento de la operación contra el fraude Levante-EMV

La suma de indicios ponía de manifiesto un ‘modus operandi’ deliberado y recurrente, y una envergadura de fraude tal, que llevó a una segunda fase operativa en la investigación.

El día 11 de noviembre se realizó la ejecución de esta segunda fase, que tuvo como objetivo la inspección de 14 establecimientos en toda la Comunitat Valenciana: Benidorm (5), Calp (2), Benissa (1), Finestrat (1), Ondara (1), Navarrés (1), Riba-roja (1), Onda (1) y Torreblanca (1). En todas las inspecciones participaron unidades del Servicio Fiscal de la Guardia Civil, del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, así de la Policía Judicial de la Guardia Civil.

En la práctica totalidad de estas inspecciones, se descubrieron irregularidades en materia de impuestos especiales análogas a las ya puestas de relieve en la primera fase, todas ellas estrechamente relacionadas con un uso fraudulento de los precintos que deben de llevar adheridas las botellas de contenido alcohólico. El fraude consistía eludir el pago del impuesto especial o, en ocasiones, en realizar un pago inferior al debido en atención a la graduación alcohólica de cada producto.

La operación es, aparte de por sacar a la luz un fraude a la Hacienda Pública, es importante por la protección a los consumidores y la lucha contra la competencia desleal.