El día que la mayoría de los pueblos de la Marina Alta le dan al interruptor del alumbrado de Navidad es gris tirando a negro. El Grinch (el duende gruñón) se ha disfrazado de temporal. La lluvia no da tregua, el temporal castiga las playas y el viento sopla con rachas que han llegado a los 78 km/h en les Valls de Xàbia. El día es desabrido.

Los registros de lluvia son ya importantes. En Castell de Castells han caído 95,2 l/m2; en la Vall d'Ebo, 78,6; en la Vall de Laguar (Benimaurell), 81,2; en Moraira, 72,5; en Senija, 85, y en el Freginal de Xàbia, 77 (son datos de las estaciones de Avamet). Que llueva en el interior de la Marina Alta, como está ocurriendo, es una bendición. Se llenan los acuíferos. Eso sí, que caiga con "trellat".

Calle inundada en el núcleo del puerto de Xàbia A. P. F.

Mientras, el viento azota el litoral. En la playa de Santa Anna, en Dénia, la ráfaga más fuerte ha alcanzado los 63 km/h. En la Granadella de Xàbia, el viento ha llegado a os 69 km/h.

La mar gruesa está golpeando el litoral de la Marina Alta. Allí donde hay barrera de arribazones de posidonia oceánica (la Marineta Cassiana o el Portet de Moraira) las olas mueren en este escudo natural.