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Tragedia en el mar en Calp: «Gonzalo era el alma de nuestro pesquero»

Sus compañeros, destrozados: «Nos vamos a casa; no podemos seguir faenando»

La patrullera de la Guardia Civil llevó el cadáver al puerto de Calp. | A. P. F.

La patrullera de la Guardia Civil llevó el cadáver al puerto de Calp. | A. P. F. / Alfons padilla/Sergi Sapena. calp

Alfons padilla/Sergi Sapena. calp

La poca esperanza que quedaba de encontrar a Gonzalo Toribio con vida se desvaneció ayer a las 9.20 horas. El helicóptero Helimer 220 de Salvamento Marítimo avistó un cadáver flotando a algo menos de una milla del Morro de Toix, en aguas de Calp. La Salvamar LEO rescató el cuerpo.

Desde las 14 horas del día anterior se buscaba a Gonzalo, el pescador uruguayo de 43 año que había caído al mar. Formaba parte de la tripulación de «El Villa», un pesquero de cerco de Almería que tiene base en Gandia durante la temporada del boquerón y la sardina.

Sus compañeros de «El Villa» y todos los marineros de las flotas de Calp, Altea y Xàbia que habían participado en la búsqueda ya barruntaban lo peor cuando anocheció y no había más rastro de Gonzalo que el de sus zapatos flotando (se los debió quitar para poder nadar).

El cadáver lo llevó la patrullera de la Guardia Civil al puerto de Calp. Sobre las 12.30 horas, acudió la forense de Dénia. Poco después el patrón y armador del pesquero de Almería confirmaba que era Gonzalo Toribio. El patrón estaba destrozado. Era muy amigo del pescador fallecido.

La pesca está de luto. Los marineros siempre advierten de lo vulnerables que son en el mar. Gonzalo era un pescador muy experimentado. Sus compañeros de «El Villa» (esta semana iban a bordo 11 tripulantes) están rotos. La embarcación, tras participar en la búsqueda hasta que se halló el cadáver, navegó hasta el puerto de Altea y allí quedó amarrada. Sus tripulantes trataban sin lograrlo de dormir un poco. Seguían en estado de shock.

Uno de los marineros habló con Levante-EMV. «Estamos rotos de dolor», afirmó mientras se le inundaban los ojos de lágrimas. «Nos volvemos a casa (a Almería) porque no tenemos ánimo para seguir pescando».

Gonzalo había empezado a salir a la mar a faenar con 16 años. Se enroló en «El Villa» hace 17 años. «No nos explicamos qué le pudo pasar. Estaba solo en la popa y ninguno vimos nada. No sabemos por qué cayó al mar. Que ocurra algo así es algo impensable»

Este marinero afirma que Gonzalo era «una excelente persona y un fenomenal compañero. Era el cocinero y nos mantenía con fuerzas. Era también el alma de este pesquero».

«No lo asimilamos. Cuando nos dimos cuenta de que no estaba a bordo, empezamos a gritar ‘Gonzalo, Gonzalo’, pero no aparecía. Algo así no nos ha pasado en la vida. Ya lo echamos mucho de menos. Nos volvemos para casa; no tenemos el cuerpo para continuar faenando».

La tripulación de este pesquero suele los fines de semana descansar. Bajan en furgoneta a Almería. Sin embargo, Gonzalo, que estaba soltero, se quedaba en el barco. Era el hombre de confianza del armador.

Los pescadores de «El Villa» agradecieron la solidaridad de todos los marineros de Altea, Calp y Xàbia que participaron en la búsqueda desde el lunes, cuando a las 14 horas se dio el aviso de la desaparición de Gonzalo Toribio.

Los marineros empezaron a perder la esperanza de hallar con vida al pescador cuando se hizo de noche. Soplaba fuerte viento y había marejada. Además, el agua ya está fría y es imposible sobrevivir una noche entera nadando en el mar.

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