OPINIÓN

Una pérdida de nuestro patrimonio de la obra pública: El desmantelamiento del puente del Mascarat

El autor lamenta que se retire el viaducto de 1914 del "trenet de la Marina" y avisa sobre el nuevo puente: "Espero que no sea un esperpento tan habitual en la burda imitación del pasado y que tenga la dignidad de lo nuevo".

"El Mascarat es una intervención excepcional, participada por un ingeniero excepcional, José Eugenio Ribera, en uno de los más bellos lugares de nuestra Comunidad"

El trenet, al pasar por el viaducto del Mascarat

El trenet, al pasar por el viaducto del Mascarat / David Revenga

Fernando Mut, arquitecto y presidente de Societat Civil Valenciana

La comunicación entre las Marinas alicantinas, en la franja costera mediterránea, siempre fue difícil. La masa montañosa de la Sierra de Bèrnia que tiene su continuidad con la de Toix llegando al mar en la bahía de Altea, queda interrumpida por el imponente desfiladero calizo del Barranc Salat, conformando un paisaje inigualable. A ese conjunto se le conoce popularmente como “El Mascarat”, tierra plagada de leyendas de bandoleros.

Solo existía un paso estrecho, abrupto y con fuertes pendientes que obligaban a las gentes a llevar sus productos de una a otra Marina con un largo recorrido por el Coll de Rates y Tàrbena.

El desarrollo social y económico requería de una comunicación que sólo sería posible gracias a la técnica ligada a la inteligencia de excelentes ingenieros. Túneles y puentes de mampostería primero y de hormigón después para las carreteras y metálicos en el ferrocarril dieron continuidad a las redes de comunicación que discurrían por la franja mediterránea valenciana.

La civilización siguió exigiendo nuevos cambios, “velocidad, espacio y tiempo, son factores que cambian la mentalidad de la sociedad, el concepto de viajar y de transportar mercancías”. Las infraestructuras construidas no tenían capacidad para responder a los nuevos retos exigidos por el progreso.

Constatamos que, hoy en día, no es presentable que un trayecto ferroviario, en una zona de gran potencia turística y residencial como es el territorio costero que va desde Dénia a Alicante, requiera de tres horas de viaje incluyendo transbordos. Es por ello por lo que la Administración Autonómica ha procedido a la mejora del trazado y a la sustitución de los antiguos trenes por otros de moderna factura que garanticen no sólo la reducción del tiempo de acceso sino, asimismo, la comodidad de los viajeros.

La obra pública forma parte del patrimonio cultural, entendiendo que los puentes y sus propias vías de comunicación responden a su tiempo y tienen una belleza y una integración en el paisaje que trasciende a su pura utilidad"

Al mismo tiempo, la sociedad ha ido avanzado notablemente en la conciencia de que la obra pública forma parte del patrimonio cultural, entendiendo que los puentes y sus propias vías de comunicación responden a su tiempo y tienen una belleza y una integración en el paisaje que trasciende a su pura utilidad, defendiendo su conservación y creando alternativas a su uso más allá del puro utilitarismo funcional.

Los puentes del Mascarat

Los puentes del Mascarat / Levante-EMV

El denominado “Trenet de la Marina” constituyó un conjunto planificado y construido unitariamente para dar servicio a las poblaciones de la costa. Posteriormente devino una infraestructura ligada al ocio, que al tiempo que conservaba su singularidad patrimonial histórica y cultural, permitía mirar el paisaje alicantino por lo que podía considerarse “como parte de un contexto y como un objeto de la memoria colectiva”.

Su imposible mantenimiento integral obliga a la Administración a modificar su uso, modernizándose con el actual TRAM. En ese marco es de agradecer la creación en paralelo de nuevos puentes de manera que puedan conservarse esas joyas del patrimonio Valenciano. Así, a la ya ejecutada en Benissa, parece que también se mantiene la de Pou Roig en Altea, así lo esperamos.

El papel de la Sociedad Civil fue esencial en el mantenimiento del de Quisi en Benissa, en un momento en el que la Administración programaba su demolición"

El papel de la Sociedad Civil fue esencial en el mantenimiento del de Quisi en Benissa, en un momento en el que la Administración programaba su demolición. Sus componentes, unidos con las organizaciones que defienden el patrimonio industrial y de la obra pública y la Cátedra Demetrio Ribes, promocionada por el Director General, Vicente Dómine, hoy Secretario Autonómico de Infraestructuras de la Generalitat Valenciana, jugaron un papel determinante.

El caso del conjunto patrimonial del Mascarat (pues así puede y debe entenderse) es excepcional. Baste ver una fotografía en la que se contemplan superpuestos el puente de fábrica de la antigua N-330, el puente metálico del ferrocarril cuyo desmantelamiento se propone y el de la autopista. Conjunto que merece ser protegido en su integridad.

Según datos técnicos, la dificultad topográfica (que es parte de su belleza) hace inviable su mantenimiento, dificultad que, sin duda, está ligada a su coste. Desde Societat Civil Valenciana lo lamentamos profundamente.

El puente aún existente, inaugurado en 1914, estaba formado por vigas en celosía, sistema Pratt, con una amplio tablero, oblicuo (en diagonal), que permitía a los raíles que formaran una curva para garantizar el acceso en buenas condiciones al túnel creado. Una solución ingeniosa y bella en la que intervinieron ingenieros de prestigio como José María Serra, Alonso del Real y el siempre omnipresente ingeniero de minas José Carbonell, quienes desarrollaron el conjunto de la línea.

Últimos estudios nos demuestran la intervención del gran ingeniero de talla internacional José Eugenio Ribera, padre de la mejor ingeniería española, profundo conocedor de las estructuras metálica, crítico con el uso abusivo del hierro en las grandes obras de Eiffel, y maestro, que fue, de grandes ingenieros españoles como Entrecanales y Torroja (del que andamos pendientes de la declaración de Bien de Interés Cultural de la bellísima iglesia de San Nicolás en el Grao de Gandía).

El Mascarat es pues, una intervención excepcional, participada por un ingeniero excepcional en uno de los más bellos lugares de nuestra Comunidad.

Y cae por el progreso, aquello por lo que nació. Sabemos que la obra civil, por ser pública, se financia con los impuestos de los ciudadanos y que uno de sus mayores valores es el de ligar su utilidad a la eficiencia concepto siempre intervenido por el factor coste.

Pensamos que, al igual que los grandes ingenieros de estos últimos siglos aportaron soluciones realmente increíbles a los problemas que las redes viarías les presentaban, hoy, bien se hubieran podido plantear nuevas soluciones que respetaran esta maravilla que en su día creó el progreso de nuestra tierra"

Según parece, este último factor, unido a la dificultad técnica que la realización de otro nuevo entrañaría, ha sido decisivo en la decisión tomada. No obstante, pensamos que, al igual que los grandes ingenieros de estos últimos siglos aportaron soluciones realmente increíbles a los problemas que las redes viarías les presentaban, hoy, bien se hubieran podido plantear nuevas soluciones que respetaran esta maravilla que en su día creó el progreso de nuestra tierra.

Valgan mis palabras como reflexiones en defensa del Patrimonio valenciano y como despedida de un mundo que no ha llegado a alcanzar la suficiente capacidad técnica y económica para mantener íntegramente su mejor historia, ahora, precisamente cuando ya se está asentando en el mundo de las infraestructuras la necesidad de integración de las redes de comunicaciones en el paisaje como factor prioritario en su concepción y trazado.

Por eso, mis palabras no son más que una invocación al mundo que nos permitió ser lo que hoy somos y que no siempre hemos sabido sumarlo a nuestro imaginario colectivo.

Me anuncian que el nuevo puente se realizará sobre la idea del que se desmantela, espero que no sea un esperpento tan habitual en la burda imitación del pasado y que tenga la dignidad de lo nuevo, esa que nos ha enseñado Javier Manterola, ese gran ingeniero desaparecido hace escasos meses a quien dedico este doble obituario.