El pueblo va en autobús y la alcaldesa en avión: el viaje de dos velocidades de Calp al Puerto de Santa María

El grueso de la expedición, formada por unas 80 personas, ha viajado por tierra (más de 11 horas de carretera) mientras que Ana Sala y tres concejalas lo han hecho por aire

La alcaldesa, de espaldas, ha acudido a las 6 de la mañana a desear buen viaje a sus vecinas y vecinos

La alcaldesa, de espaldas, ha acudido a las 6 de la mañana a desear buen viaje a sus vecinas y vecinos / Levante-EMV

Alfons Padilla

Alfons Padilla

El viaje más marinero de Calp (forma parte de los actos de conmemoración del centenario de su Cofradía de Pescadores) ha discurrido por tierra y por aire. Carretera y manta para el grueso de la expedición y avión para la alcaldesa, Ana Sala, y las concejalas Rebeca Merchán, Paqui Solivelles y Mireia Ripoll. Ellas se lo han perdido. Un viaje en autobús siempre es una aventura. Se para a almorzar y comer y los viajeros se lo pasan pipa durante el trayecto de algo más de 700 kilómetros.

La alcaldesa y las tres concejalas han volado, eso sí, en una aerolínea de bajo coste

La alcaldesa y las tres concejalas han volado, eso sí, en una aerolínea de bajo coste / Levante-EMV

La alcaldesa, eso sí, ha acudido a las 6 de la mañana a la estación de autobuses a desear buen viaje a sus vecinas y vecinos. Les ha dicho: “Allí nos vemos”. Ella ha llegado en un periquete. Ha volado con las otras tres concejalas en una aerolínea de bajo coste. Las 80 personas que han viajado en dos autobuses han tardado un buen (buenísimo) rato. Han estado en la carretera más de 11 horas. Pero ni punto de comparación. El avión es aburridísimo. El autobús es más bullanguero.

En autobús, con el pueblo llano, han ido los concejales Mariola Mulet, Marco Bittner, Pilar Cabrera y Xenia Torres. Mientras, la alcaldesa y las tres concejalas que la acompañaban seguro que han sobrevolado los cerros de Úbeda. Ana Sala bebe los vientos por Calp.

La expedición calpina, en uno de los bares de carretera en los que ha parado durante el viaje de más de 11 horas

La expedición calpina, en uno de los bares de carretera en los que ha parado durante el viaje de más de 11 horas / Levante-EMV

Los expedicionarios llevan banderas que recuerdan que Calp y el Puerto de Santa María son más que hermanos. Este viaje cultural lo han organizado la concejalía de Hermanamientos, de Marco Bittner, y la de Mar y Terra, de Mariola Mulet. Los participantes, entre los que hay vecinas y vecinos con vínculos familiares en este municipio gaditano, regresarán a Calp el viernes.

Una estrecha relación que comenzó en 1920

La relación entre los dos pueblos surgió en 1920. Muchos calpinos se marcharon al Puerto de Santa María a trabajar en la pesca. La emigración forja vínculos poderosísimos. El hermanamiento data de 2001. Este viaje cultural lo reforzará. Tienen mucho en común. Calp es mar Mediterráneo y el Puerto se abre al océano Atlántico, pero ambos comparten esencia, historia y tradición marinera.