Teulada y Benitatxell empiezan a comprar agua de la desaladora de Xàbia para intentar salvar su crisis hídrica

El caudal desalado que están recibiendo desde ayer es de unos 1.500 metros cúbicos y, si se mantiene el precio del pasado verano, esa agua de calidad les costaría al día 3.855 euros

La empresa municipal de agua de Xàbia insiste en evitar urgencias y firmar un acuerdo con estos dos pueblos para que compren agua de la desaladora durante todo el año y eviten castigar y salinizar sus acuíferos

Los bastidores de desalación de la planta de Xàbia

Los bastidores de desalación de la planta de Xàbia / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Llegan las urgencias del agua. El Ayuntamiento del Poble Nou de Benitatxell ya advirtió ayer de que los acuíferos se están salinizando y el agua del Consorcio de Teulada y Benitatxell (la gestión la realiza la empresa Hidraqua) supera con mucho los niveles máximos permitidos de cloruro y sodio y podría no ser apta para beber y cocinar. Benitatxell y Teulada están esperando las analíticas para saber si tienen que avisar a sus vecinos de que el agua que sale de los grifos no es potable.

Y todavía no ha comenzado el verano.

El Consorcio de Teulada y Benitatxell ha mirado a Xàbia. Ya en los últimos veranos ha comprado agua de la desaladora xabienca. Ahora recurre a la misma solución de emergencia. Desde ayer estos dos pueblos están recibiendo caudales desalados y de calidad de Xàbia. Están comprando 1.500 metros cúbicos al día. Confían en que ese caudal sea suficiente para mezclarlo con el agua de sus acuíferos y rebajar así la sal.

La urgencia le cuesta un pico a estos dos pueblos. El pasado verano compraron el metro cúbico de agua a 2,57 euros. Los 1.500 m3 diarios les salen por 3.855 euros. No obstante, desde Amjasa, la empresa pública de suministro de Xàbia, se ha indicado que ese precio podría revisarse ya que ahora mismo la energía es algo más barata. También inciden en que es necesario llegar a un acuerdo de colaboración anual con el Consorcio de Teulada y Benitatxell y evitar las urgencias de vender agua de un día para otro y de vivir en una constante incertidumbre. Además, en un verano en el que se espera una gran afluencia de turistas, es probable que llegue un momento en el que Xàbia no tenga sobrantes que vender de su planta desaladora.

Desde Amjasa subrayan que la gestión hídrica no puede hacerse a salto de mata. Apuestan por mantener una colaboración durante todo el año con el Consorcio de Teulada y Benitatxell y vender agua desalada también en invierno. Esos caudales evitarían que estos pueblos castigasen sus acuíferos. Explotar el recurso de las aguas subterráneas ha llevado en un periodo como el actual de pertinaz sequía a provocar intrusión marina y salinizar los pozos. La empresa pública del agua de Xàbia aboga por una gestión comarcal y a largo plazo del agua. Advierte que el mar es el gran manantial de presente y futuro de la Marina Alta, una comarca donde no hay embalses y se fía todo a sobreexplotar los acuíferos.

Ampliar la desaladora

Además, el acuerdo ya daría a Xàbia una seguridad para invertir en la ampliación de su desaladora. Ahora puede producir al día 28.000 metros cúbicos de agua desalada y de calidad. Está preparada para ampliarse y llegar a los 42.000 m3.

Otro problema es que el modelo urbanístico de Xàbia y de la Marina Alta, con mucho urbanismo disperso y con chalés con jardines y piscinas, consume mucha agua. La pasada noche, tras la tromba de agua de la tarde que dejó en Xàbia casi 50 litros/m2, volvieron a dispararse los aspersores de riego de los jardines. Están programados. Es una contradicción. Desde Amjasa subrayan que es necesario colocar sensores de humedad y regular el riego y ahorrar la mayor cantidad de agua posible. También es el momento de que los chalés se adapten a los nuevos tiempos e instalen sistemas de depuración y aprovechen el agua reciclada en los sanitarios o el riego de los jardines.

La empresa pública de Xàbia, a través de su observatorio del agua, ya lleva tiempo pidiendo una gestión comarcal y eficiente de este escaso recurso.

El Poble Nou de Benitatxell y Teulada Moraira se enfrentan a la crisis hídrica a los pocos días de que la consellera de Medio Ambiente, Salomé Pradas, estuviera en Teulada y asegurara que ni este municipio ni ningún otro de la Marina Alta sufriría este verano restricciones de agua.