Homenaje al fundador de Fontilles en el centenario de su muerte
València, Albal y Fontilles celebrarán actos religiosos en memoria del sacerdote

El padre ferís junto a Joaquín Ballester, los dos fundadores de Fontilles. / Levante-EMV
Sonia Codina
La Fundación Fontilles homenajea a su fundador, el sacerdote jesuita Carlos Ferrís Vila, en el centenario de su fallecimiento. El acto central tendrá lugar a las 19.30 horas en el Centro Arrupe de València y contará con la participación del arzobispo, Enrique Benavent, el director del Centro Arrupe, Abel Toraño, la vicepresidenta de la Fundación Fontilles, Alicia Puchalt, y el historiador Vicente Comes.
Los actos de homenaje serán a las 19 horas del hoy, viernes, 18 de octubre, con la celebración de la Eucaristía en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de Albal, pueblo natal del padre Ferrís, en el que también se visitará su casa natalicia que está en proceso de conversión en museo. La conmemoración concluirá el sábado, 19, en el sanatorio, en cuya iglesia está enterrado el sacerdote desde 1930, con un encuentro al que asistirán residentes, peñas, personas voluntarias, miembros del patronato de la fundación, religiosos jesuitas y religiosas franciscanas.

Placa situada en la casa natalicia de Carlos Ferrís, en el municipio de Albal. / Levante-EMV
Una vida a ayudar
El padre Ferrís (Albal, 8 de diciembre de 1856- Gandia, 18 de octubre de 1924) impulsó numerosas obras sociales a finales del siglo XIX y principios del XX, lo que le valió la concesión en 1921 de la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia, actual Orden Civil de la Solidaridad Social. Tras ser ordenado sacerdote en el Seminario Diocesano de València, institución en la que también estudió un Doctorado en Teología, el Arzobispado lo destinó a la parroquia de San Esteban de València, en la que fundó un círculo católico obrero.
Posteriormente, dirigió la Casa de la Misericordia de la Diputació de València, con alrededor de 700 asilados, impulsó la fundación del primer colegio para personas sordas o ciegas de la ciudad y, en 1887, el primer pensionado para estudiantes universitarios procedentes de otras poblaciones. En 1893 entró como jesuita en el Palacio Ducal de Gandia, sede de la Compañía de Jesús en la localidad y comunidad a la que perteneció hasta su fallecimiento.
En la ciudad de la Safor dirigió la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús y fue el responsable de la creación de los primeros círculos católicos de la comarca, que promovieron numerosas obras benéficas, además de la fundación de un ropero en 1898 y de una caja de ahorros en 1900, con el objetivo de satisfacer las necesidades de la población empobrecida y de proteger a los agricultores de préstamos abusivos.

Escultura del padre Ferrís en los jardines del Sanatorio de Fontilles. / Levante-EMV
La gran obra del padre Ferrís fue la creación de Fontilles en 1902, junto con el abogado Joaquín Ballester, para materializar la construcción de un sanatorio que brindara residencia y atención sanitaria a las personas enfermas de lepra, frente a los lazaretos (hospitales de enfermedades contagiosas) imperantes en la época, que "recluían a los pacientes".
Tras siete años "de esfuerzos", el Sanatorio de San Francisco de Borja abrió sus puertas en 1909 en las montañas de la Marina Alta, en un terreno ubicado en los términos municipales de Orba y la Vall de Laguar, para acoger personas enfermas de lepra procedentes de toda España.

Entrada del Sanatorio de san Francisco de Borja en la actualidad, reconvertido en residencia. / Asun Llidó
Con el tiempo, el sanatorio llegó a convertirse en un "pequeño pueblo" en el que residían en torno a 300 enfermos de manera simultánea, con sus propios servicios de panadería, carpintería, herrería, imprenta, zapatería y peluquería. Durante su historia, el centro ha acogido a más de 3.000 pacientes de lepra.