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Arqueología

La Nave de Dénia: imaginar un viaje desde Dénia a Mahdia, Trípoli y Alejandría

El autor hace una excepcional "singladura" por el Mediterráneo en busca de las embarcaciones que enlazan con la representada en la extraordinaria cerámica

Relieve de la torre de Pisa que representa dos embarcaciones

Relieve de la torre de Pisa que representa dos embarcaciones / J. A. Gisbert

Josep A. Gisbert Santonja, director Museu Arqueològic de Dénia 1987–2022

Dénia

In memoriam Guillem Rosselló Bordoy

¿Cual es el prototipo de la nave representada en el Plato de la Nave de Dénia?

Adentrémonos en las publicaciones de la prestigiosa revista Mariner’s Mirror. Y, en particular, en los estudios u obras publicadas de David Samuel Harvard Abulafia, John Humbertus Pryor o Sergio Bellabarba.

En el capítulo anterior presentamos imágenes de grandes barcos, “Large Muslim ships”, con notables semejanzas con el Plato de la Nave de Dénia, presentes en mosaicos en las Basílicas de San Marco en Venezia y de San Giovanni Evangelista de Ravenna.

La construcción originaria del Duomo de Pisa es proyectada y dirigida por Bonanno Pisano. Se inician las obras en 1064. En 1173 se inicia la construcción del campanile, que se reconstruye en 1275.

La torre de Pisa

La torre de Pisa / J. A. Gisbert

En una de las fajas que circundan y separan los cuerpos del alzado de la torre, de la Torre de Pisa, destaca un bajorrelieve, tallado en una variedad de mármol de Carrara. Dos naves con las proas afrontadas a una torre de luz central, escalonada y con arcos de medio punto en las oberturas. Naves de casco redondo con proa con la curvatura y rasgos de la del Plato de la Nave de Dénia. Junto a la proa y sobre la borda apéndices similares a los del mismo. Cuerpo central con alzado escaso y castilletes de popa y de proa destacados. Tres mástiles rematados con cofa. La vela del mástil o palo mayor está recogida y la vela de trinquete desplegada.

Los bajorrelieves de la torre de Pisa

Los bajorrelieves de la torre de Pisa / J. A. Gisbert

En la cubierta, junto a la popa, dos marineros. Uno sujeta uno de los cabos de sujeción del mástil central y el otro maniobra el timón.

El otro relieve presenta también una torre de luz central. Cinco cuerpos, con portal ojival i aspilleras u oberturas estrechas verticales con remate curvo. Afrontan dos barcos de menor tamaño y envergadura. Casco redondo y dos palos; uno de ellos con vela triangular desplegada. El velamen y de la textura de los cabos de sujeción ofrece detalles muy significativos. Un marinero en pie sujeta uno de los cabos del mástil central y con la otra mano el palo de trinquete. El otro maniobra el timón.

Metopa del retablo de Pala d'Oro de Venezia

Metopa del retablo de Pala d'Oro de Venezia / J. A. Gisbert

Una de las naves de las metopas o compartimentos de la Pala d’Oro, de Venezia (c. 1105), presenta rasgos similares, aunque parece contar con un solo mástil.

Viajamos ahora, para adentrarnos en esta cuestión, hasta el que fue, tal como Dénia, un puerto crucial en la historia de al-Andalus en el siglo XI, con un dinamismo comercial y, también, como base de un elenco de despliegues de las flotas de guerra: Almería.

En 2022 se publica en Sevilla el Catálogo de la Exposición Almariyya. Puerta de Oriente, que tuvo como sede el Museo de Almería entre los meses de abril y octubre de 2015. El carácter local de la muestra y la no publicación con anterioridad de los materiales que reseñamos determinó que no conociéramos su existencia hasta entonces.

Al Mariyya, catálogo.

Cerámica de Al Mariyya (Almería) que representa a un marinero en una nave / J. A. Gisbert

El catálogo incluye unos fragmentos de cerámicas claramente encuadrables en el Grupo 1 de nuestra sistematización de cerámicas magrebíes. Se trata de una producción del ámbito de Qairawán. Estos fragmentos pertenecen a piezas con un motivo espejo del Plato de la Nave de Dénia.

Aspectos técnicos y tipológicos, así como la iconografía, vinculan estas piezas a la nave en cuestión. Los fragmentos presentan en ambos casos el centro del fondo interno de los ataifores y presentan el dibujo de un marinero con una de las manos sujeta a uno de los cabos de sujeción de la arboladura de la nave. Así, constituyen piezas relevantes para el tema que nos ocupa: la descripción e interpretación del icono de la nave de Dénia.

En ambos casos el marinero se halla en pie sobre la cubierta del castillo central, sobre elevado, de la nave. En un caso presenta líneas horizontales que destacan las proporciones de la caja del mismo y en el otro una arquería, tal como el castillo central de la nave de Dénia. En 1998 y 2018 advertíamos: “En el cuerpo central, los trazos reproducen las líneas de la arquitectura de la nave, con un arquito bilobulado que sugiere una obertura”. Se trata de variaciones mínimas de un mismo prototipo.

Otra de las cerámicas con decoración marinera de Al Mariyya

Otra de las cerámicas con decoración marinera de Al Mariyya / J. A. Gisbert

Este cuerpo central de la nave, a modo de cabina, a modo de tiendas de protección sobre la cubierta, estudios de navegación como los de Juan Vernet, consideran que se trata de una arquitectura realizada con materiales como telas de tipo arábigo o cuero.

Al describir el Plato de la Nave también hicimos referencia a que, sobre la cubierta: “hay dos elementos verticales, rellenos con multitud de líneas paralelas en manganeso, al igual que las velas, y rematados por un nudo redondo y una punta o aguijón. Parecen anclajes para la sujeción del aparejo de la nave, quizás de las antenas y cabos. Para los de mente más propensa a lo onírico, el esquema de dos figuras humanas” (Gisbert, 1998).

A la vista de las piezas de Almería cabe valorar la propuesta entonces considerada como onírica, de que se trata en realidad de figuras humanas. En el caso de Almería menos esquemáticas y rígidas. Sugieren y delatan movimiento, tal como las velas desplegadas del Plato de la Nave de Dénia. Sobre la cabeza, el remate a modo de cúpula bulbosa hay que relacionarlo con un yelmo: pieza de armamento con esta tipología en uso en Islam en los siglos X i XI.

Guillem Rosselló Bordoy, en relación con las naves de Mallorca o bacini de Pisa, espejo de la magrebí de Dénia, en 1993, sentenció:

Intentar aclarar cual su el prototipo de estas naves es más problemático, pues entramos en el campo de las elucubraciones sin una base documental firme, sea escrita, sea iconográfica. De todos modos, cabe plantear una hipótesis sobre la cuestión. Si en época emiral (siglos VIII y IX) la flota omeya, inexistente al entrar las vanguardias árabes en territorio africano, tuvo que apoyarse en las naves que en aquel entonces unían los territorios bizantinos orientales y occidentales, asegurando además el contacto con todas las islas del Mediterráneo parece lógico buscar dicho prototipo en una de las diferentes embarcaciones utilizadas en la marina bizantina”.

Naves de un mosaico de San Apolinar, en Rávena

Naves de un mosaico de San Apolinar, en Rávena / J. A. Gisbert

Epílogo

Madīna Dāniya –Dénia–, a mediados del siglo XI, es una ciudad con una fachada marítima impresionante, una alcazaba, una medina antigua, un arrabal grande fundamentado en la restinga entre la línea de la costa y la laguna del Saladar, unos alfares que producen todo un universo cerámico que alcanza cotas de refinamento acorde con la sociedad y con la corte que habita en torno a los que gobiernan el estado taifa. Y esta en actividad una atarazana en la de las fuentes testimonian la construcción de barcos de cierta envergadura.

Este texto de la Takmila de Ibn al-Labbâr es bien significativo y, además, atestigua el papel del puerto de Dénia como punto de salida por mar hasta los lugares más remotos de al-Andalus.

En el año 1028 (419) el señor tuchibí de Aragón, Muhammad ibn Ahmad ibn Sumadih, cuyo hijo, Ma’n, había de convertirse en príncipe independiente de Almería, y que había sido el mismo gobernador de Huesca, hizo construir en Dénia, con el propósito de hacer la peregrinación, un sólido bajel, que armó y equipó con todo cuidado, y en él se embarcó con muy buen tiempo, acompañado de numeroso séquito; pero una tempestad hizo muy pronto zozobrar al navío entre la costa levantina y la isla de Ibiza, y murió ahogado con la mayor parte de sus compañeros”.

Una Large Muslim Ship pudo haber sido esta nave made in Dénia, construida para este largo viaje hasta Alejandría. Un viaje frustrado, tal como el naufragio en que está inmerso el patrimonio cultural de Dénia.

Dénia, diciembre, 2024.

TEMAS

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