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"La historia de la industria del juguete de Dénia y la Marina Alta debería difundirse en nuestras escuelas"

El Institut d'Estudis Comarcals dedica su calendario de 2025 a la boyante producción juguetera (más de cien fábricas en la comarca) que surgió tras la crisis de la pasa y lo ilustra con fotografías de preciosos juguetes que hoy son obras de arte

Manolo Noguera, quien estuvo al frente de la fábrica de juguetes Josman, sostiene el calendario en cuya portada está la foto de su primo en un triciclo

Manolo Noguera, quien estuvo al frente de la fábrica de juguetes Josman, sostiene el calendario en cuya portada está la foto de su primo en un triciclo / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Dénia

El niño del triciclo es Vicente Roselló Ferrándiz, "Taló" de "malnom". Su primo, Manolo Noguera, quien estuvo al frente de una de las fábricas de juguetes de más nombre, Josman, sostiene el calendario en cuya portada aparece la fotografía de aquel niño feliz y sonriente. El Institut d'Estudis Comarcals de la Marina Alta (IECMA) lleva desde 2001 haciendo historia y memoria con sus almanaques. El de 2025 está dedicado a la industria juguetera de Dénia y la Marina Alta.

Los almanaques son un poco como el juego de la oca. Las casillas son los días. La vida es pasar de puntillas por el tablero, y caer en el puente y que te arrastre la corriente del inexorable tiempo. Pero los calendarios también avivan el recuerdo. El IECMA ha convertido el suyo en un hito de memoria. Hay que guardarlos. Caen las hojas (caducas) del calendario y pasan los años. Pero la historia permanece y ésta del juguete es apasionante.

"La historia del juguete en Dénia y la Marina Alta debería estudiarse en nuestras escuelas", reivindica Maite Carrió, de la Associació d'Amics del Joguet de Dénia en la presentación de este calendario en el Museu del Joguet. Carrió ha coordinado el almanaque junto a los historiadores Josep Ahuir y Jaume Salort. Los juguetes que aparecen en las fotografías son preciosos. Aquella industria creó juguetes de madera (obras de refinada ebanistería los de las casas de muñecas de Pedro Riera, uno de los pioneros) o de chapa de metal (los "Juguetes Sport" de Sauquillo, Metalúrgica Hispano-Alemana o la Vasco-Dianense). Los cochecitos eran maravillosos, el sueño de cualquier niño (solo las familias españolas y europeas más pudientes podían comprarlos). José Monllor Linares tuvo la patente de Disney para fabricar juguetes con los enanitos y Blancanieves, Micky Mouse o el pato Donald.

Masu Sentí, Maite Carrió, Jaume Salort y Josep Ahuir presentaron el calendario en el Museu del Joguet de Dénia

Masu Sentí, Maite Carrió, Jaume Salort y Josep Ahuir presentaron el calendario en el Museu del Joguet de Dénia / A. P. F.

"Todos esos juguetes son hoy obras de arte, piezas de museo", destaca Jaume Salort. "Además, hemos hallado juguetes de barro, caballitos y silbatos, del siglo XI; se moldeaban en las alfarerías de Daniya", apostilla Josep Ahuir.

"Dénia y la Marina Alta demostraron una gran capacidad de reinventarse", subraya la archivera municipal de Dénia, Rosa Seser.

Y sí, el juguete y su éxito (el de Dénia se exportó a Europa, América e incluso Asia) fueron una respuesta a la crisis absoluta del comercio de la pasa. La filoxera arruinó la actividad agrícola de la Marina Alta. La reconversión constituye un ejemplo de eso que hoy se llama resilencia. La escasa maquinaria industrial de fabricar las cajas de la pasa o de los coloridos dibujos y estampados que servían para comercializar allende los mares este producto agrícola se utilizó para manufacturar los primeros juguetes de madera. Los hermanos Frechen, exportadores de pasa de origen alemán, fueron los impulsores de la producción de juguetes. En 1904, a partir de modelos alemanes, empezaron a fabricarlos.

Josep Ahuir muestra una fotografía de los juguetes que manufacturaban las monjas de Xàbia

Josep Ahuir muestra una fotografía de los juguetes que manufacturaban las monjas de Xàbia / A. P. F.

El juguete fue más que una época de transición entre la pasa y la llegada del turismo. Fue una industria (industria con una fuerte impronta artesanal) con entidad. Llegó a haber en la comarca más de cien fábricas, muchas de ellas pequeños talleres. Eso sí, en las más potentes trabajaban hasta un centenar de operarios.

Maite Carrió reclama que esta historia llegue a las escuelas, que se conozca el importante pasado juguetero de la Marina Alta. Carrió y Roser Cabrera publicaron hace unos años el libro "Els joguets de Dénia: Un segle d'activitat industrial". Roser Cabrera pide que se dé difusión a esta exhaustiva y amena obra que refleja perfectamente la efervescencia de una actividad productiva que declinó a partir de los años 60. Solo ha sobrevivido una empresa, Cayro, que crea unos maravillosos juegos de mesa.

Mientras, Maite Carrió también reivindica que se amplíe el Museu del Joguet. Es un museo maravilloso, sí, pero se ha quedado pequeño para el riquísimo patrimonio del juguete.

Un juguete que es una locomotora. Esta industria está muy vinculada al tren Dénia-Carcaixent, que transportaba las piezas que se fabricaban en la capital de la Marina Alta. Además, el Museu del Joguet está en la antigua estación de ese ferrocarril

Un juguete que es una locomotora. Esta industria está muy vinculada al tren Dénia-Carcaixent, que transportaba las piezas que se fabricaban en la capital de la Marina Alta. Además, el Museu del Joguet está en la antigua estación de ese ferrocarril / A. P. F.

Talleres en Xàbia, Pego, Teulada, Gata, Ondara o Pedreguer

El calendario abre el foco. Descubre que la industria juguetera se diseminó por toda la comarca. Hay curiosidades. En Xàbia, las monjas que elaboraban dulces también fabricaban juguetes para que los Reyes Magos se los trajeran a los niños. También hubo talleres jugueteros en Ondara, Pego, Teulada, Pedreguer o Gata.

Los días pasan. Son como las casillas del juego de la oca. Pero este almanaque es para siempre. Hace memoria. Ahora hay quien da carné de militancia a las palabras. Afirma que la nostalgia es conservadora y la melancolía progresista. Este calendario no invoca la nostalgia ni remueve la melancolía. Hace memoria.

Masu Sentí, la directora del servicio de arqueología y museos de Dénia, subraya que este calendario sí apela a la ilusión, a la magia de los juguetes. "No olvidéis dejar una rendija abierta en los balcones y ventanas en la víspera de los Reyes Magos". Ilusión y memoria.

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