Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La nueva perspectiva del Muntanyar: los vecinos de Xàbia ya disfrutan de un tramo del litoral de las puertas 'torii'

Los paseantes han estrenado las curiosas estructuras de madera de este proyecto de recuperación medioambiental que lleva a cabo el ministerio para la Transición Ecológica y cuyos trabajos suben a 586.065 euros

Una pareja, sentada en uno de los bancos situado bajo la pérgola

Una pareja, sentada en uno de los bancos situado bajo la pérgola / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Xàbia

Son pérgolas, sí. Pero la hipótesis de las puertas japonesas "torii", por seductora y por subrayar la fuerza sagrada de este paisaje, ha hecho camino. Un paisaje para enmarcar. Estas pérgolas son la entrada a un santuario, a este tramo litoral del Primer Muntanyar de Xàbia esculpido a cuchillo (fue cantera de piedra tosca) y donde germina un "oso panda" (término que alude a las especies en peligro de extinción), el Limonium interjectum, una humilde y preciosa planta de la que solo se conoce una población en el mundo; está aquí, en esta valiosa costa.

Ya han llegado los carteles de esta actuación de "recuperación ambiental" que realiza el ministerio para la Transción Ecológica

Ya han llegado los carteles de esta actuación de "recuperación ambiental" que realiza el ministerio para la Transción Ecológica / A. P. F.

Los vecinos ya han estrenado las primeras pérgolas. Los operarios de Tragsa, la empresa pública que lleva a cabo este proyecto de recuperación mediambiental, le quitaron ayer los plásticos a los bancos de madera. Los trabajos no están acabados. Ahora se centran en el tramo más próximo al Parador de Turismo y a la Punta de l'Arenal. Pero ya hay una franja del Primer Muntanyar que sí se puede disfrutar. Los vecinos se han sentado en los bancos. Están encarados al mar y al cabo de Sant Antoni. El espacio más valioso, el de la duna fósil y la antigua cantera, ha quedado balizado con una valla con postes de madera y cuerda. También hay un tramo de senda por el que ya se puede caminar.

El elemento predominante en este proyecto es la madera. Las pérgolas, coronadas con listones, siguen sorprendiendo a los vecinos y turistas. No terminan de acostumbrarse.

Bancos y papeleras de madera

Bancos y papeleras de madera / A. P. F.

También se han colocado ahora los carteles de esta obra pública. Queda claro que la realiza el ministerio para la Transición Ecológica. La inversión prevista sube a 586.065 euros. Los carteles son, por decirlo de alguna forma, la firma, la declaración de autoría del proyecto y los trabajos.

Otra percepción de las pérgolas

Quizá ahora que los vecinos pueden sentarse en los bancos y recrearse empezará a cambiar la percepción (y la perspectiva) de esta actuación. Las singulares pérgolas les siguen pareciendo aparatosas. Lo de compararlas con las puertas "torii" tiene su sentido. Ahí, en el "umbral", se mira con otros ojos y con un punto de fascinación un paisaje al que, por formar parte del día a día y estar a la vista de todos, no se le ha dado el valor que merece. Es el momento de redescubrir el Primer Muntanyar de Xàbia.

El siguiente paso puede que sea el de peatonalizar totalmente este tramo de costa. Tras el confinamiento, uno de los dos carriles de esta carretera de primera línea se reservó para pasear. El gran uso de ese "paseo" deja claro que este litoral está llamado a liberarse del todo de coches.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents