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La imagen del alquiler turístico en Xàbia: "¿Y dónde está nuestro piso?"

Grupos de jóvenes llegan en autobús y arrastran por calles y descampados de un pueblo que no es tan paradisíaco como se lo habían pintado las maletas en busca de la vivienda de alquiler vacacional

El "tour de force" por el descampado asediado de maleza y con las grúas y obras al frente

El "tour de force" por el descampado asediado de maleza y con las grúas y obras al frente / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Xàbia

No, no todo son bellas y paradisíacas calas en Xàbia.

Esta imagen es ya el pan nuestro de cada día. Cuadrillas de jóvenes turistas llegan en autobús. Miran en el móvil la dirección de la vivienda de alquiler turístico. Y emprenden el "tour de force", la ruta del descubrimiento del otro pueblo, el de los polvorientos descampados y el ruidoso horizonte de grúas y obras.

Los turistas se abstraen de esa otra Xàbia mirando el móvil para encontrar la vivienda de alquiler vacacional. Estos pisos no solo se concentran en la playa del Arenal o en el barrio de Duanes de la Mar (el puerto). Están desperdigados por todo el pueblo. También los hay en el extrarradio del centro histórico.

El trasfondo del paraíso

Tras ese primer chasco, estas turistas que llevan sus maletas a rastras seguro que se reconcilian con Xàbia y dan con las playas y paisajes que deslumbran en las redes sociales y encuentran también los locales de moda. Pero la primera impresión, esa de caminar a pleno sol por un polvoriento descampado repleto de coches aparcados al tuntún (también hay alguno abandonado), asediado por la reseca maleza y algo de basura, y con las grúas al frente, es un pelín descorazonadora. El paraíso tiene un trasfondo asfixiante, una cara B de anodino y destartalado suburbio.

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