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Xàbia financiará la construcción de vivienda social con la venta de 20 parcelas municipales para hacer chalés de lujo

El PSOE pide que el dinero para construir vivienda pública proceda de los 60 millones que el ayuntamiento tiene en el banco; la alcaldesa rechaza esa fórmula porque descuadra la regla del gasto

El presupuesto municipal no incluye ayudas para el alquiler de vivienda

Edificios de pisos en construcción en Xàbia

Edificios de pisos en construcción en Xàbia / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Xàbia

La vivienda es el problema más acuciante. En Xàbia los alquileres están por las nubes y comprar un piso para vivir es una quimera. La vivienda ha dejado de ser un hogar y se ha convertido en una inversión. Quienes sí tienen "músculo" para comprar destinan el piso a alquiler o confían en que continúe la tendencia inflacionista para luego vender y sacar un pico. El debate de la vivienda ha surgido de nuevo hoy en el pleno extraordinario en el que el gobierno local (PP, CpJ y Vox) ha aprobado el presupuesto municipal para el próximo año, que sube a 48,4 millones de euros.

El portavoz del PSOE, José Chulvi, ha advertido que no hay ni un euro en ayudas de alquiler para jóvenes y familias. También ha propuesto que la nueva promoción de viviendas a precios asequibles se financie con parte de los 60 millones que el ayuntamiento tiene muertos de risa en el banco. Esa nueva promoción estará junto al parque Montaner, a un paso del centro urbano. Será de iniciativa municipal (la experiencia de cederle el suelo al Consell ha dejado dudas, muchas dudas) y se financiará con la venta de 20 parcelas municipales de la urbanización de Piver (partida de les Capsades), una zona donde se están construyendo más y más chalés de lujo. Chulvi ha lamentado que se incentive todavía más la construcción en un pueblo con "gruas 'a tiri i bandiri'".

Sí, queda un poco raro poner en la misma frase vivienda social y chalés de lujo. Pero Xàbia es un pueblo de paradojas urbanísticas.

La alcaldesa, Rosa Cardona, del PP, ha explicado que esa fórmula de pagar con los 60 millones del banco la vivienda social no es posible dado que descuadra la regla del gasto. Ha defendido que la vía adecuada es vender suelo municipal y destinar esos ingresos a construir pisos de promoción pública.

El presupuesto prevé incrementar los ingresos por licencias de obra y actividad urbanística. La construcción en Xàbia va como un tiro. "Tenemos la sensación de volver a los años de las barbaridades", ha expuesto Chulvi, que ha advertido que, mientras los ingresos urbanísticos están "disparados", el gobierno local presupuesta cero euros en recaudación por infracciones urbanísticas. "Este ayuntamiento ha renunciado a poner límites, a defender el territorio y a defender el derecho de acceso a la vivienda".

El concejal socialista Josep Vicent Miralles ha insistido en que el presupuesto no incluye ni un euro en ayudas al acceso a la vivienda. PSOE y Compromís han presnetado una enmienda para transferir a ayuda a la vivienda 70.000 euros de la partida de 100.000 de promoción institucional. CpJ, socio de gobierno, se lo ha pensado. Ha pedido un receso. Sus concejales lo han hablado con sus socios y han decidido no tocar el presupuesto. El gobierno local ha rechazado la enmienda.

Las viviendas sociales

Las 82 viviendas de promoción pública con piscina comunitaria que se construirán ahora (la adjudicataria, Fama Rehabilitaciones, ya ha pedido la licencia) incluyen 16 minipisos de entre 30 y 44 metros cuadrados que se entregarán al ayuntamiento. El resto de pisos son de una y dos habitaciones. La promotora los venderá a precios limitados, pero no tan asequibles como se presumía para una promoción pública. El concepto de casa barata ha pasado a la historia. La vivienda es un lujo.

El concejal de Urbanismo, el popular Pere Sapena, ha insistido hoy en el pleno en que la próxima promoción, la municipal junto al parque Montaner, sí contemplará viviendas de 2 y 3 habitaciones para familias con uno, dos o tres hijos. También habrá pisos de alquiler social asequible. "En 20 años no se había construido ni una vivienda social en Xàbia. No podemos resolver el problema en un año. Ojalá pudiéramos mantener el ritmo de ir construyendo 80 viviendas de promoción pública cada año", ha explicado Sapena.

Las fincas de pisos en suelo urbano se están reactivando. Se han pedido licencias. Son promociones para familias tras años en los que parecía que en Xàbia solo se construían chalés de lujo y edificios de apartamentos. Pere Sapena ha precisado que en Xàbia hay 30.000 viviendas construidas (y tiene 30.131 vecinos censados, es decir, que, en teoría, casi se sale a casa por cabeza) y que en el suelo urbano todavía se pueden construir 7.000 más. Por tanto, el municipio tiene suelo de sobra para resolver el grave problema de falta de vivienda (más que faltar lo que ocurre es que los precios son imposibles y que la especulación lo distorsiona todo).

Sin embargo, esas fincas para las familias también se están contagiando de alguna manera de la dinámica de la urbanización: precios altos y pisos pequeños. Además, los nuevos edificios ya renuncian a los bajos comerciales. Todo es vivienda, desde la planta baja al ático. La vivienda es el negocio. El barrio pierde pulso comercial e identidad. Ocurre en Xàbia y en todos los pueblos turísticos de la Marina Alta.

Lío por el pleno a las 9 de la mañana

Así las cosas, en un pleno de presupuestos, el documento político más importante de un gobierno local, al final también se acaba hablando de vivienda. El PSOE ha recriminado también al gobierno local que ese pleno, el más denso del año, lo convocara a las 9 de la mañana, una hora en la que los vecinos están trabajando y no pueden asistir ni seguir la sesión por youtube. "Se está utilizando el horario como arma política", ha denunciado Chulvi. La alcaldesa ha respondido que la hora respondía a que también se ha aprobado una modificación de créditos (2,4 millones, incluidos 200.000 euros para que Xàbia sí tenga bonos consumo en Navidad) y había que tramitarla rápido para que mañana saliera publicada en los boletines oficiales.

Solo una inversión: la Casa Candelaria

El presupuesto es clave para que un ayuntamiento funcione (gastos de personal y partidas de gasto corriente), pero en inversiones y obras no da mucho de sí. Todo se fía al remanente de tesorería. De hecho, el presupuesto que ha sacado adelante el gobierno local (PSOE y Compromís han votado en contra) solo da para una inversión: la de las obras de restauración de la Casa Candelaria (será una escuela taller de artes plásticas). Todo lo demás (nuevas instalaciones deportivas, por ejemplo, dado que las actuales se han quedado muy estrechas) saldrá con suerte de esa hucha que es el remanente.

Los socialistas también han lamentado que las cuentas reflejen tan poca ambición en obra pública. "Los arquitectos, aparejadores, técnicos y todos los recursos municipales se destinan a agilizar las licencias y las obras privadas. En obra pública no se avanza", ha criticado Alberto Tur, del PSOE.

Mientras, desde el gobierno local se ha subrayado que en dos años y medio han logrado aprobar dos presupuestos y que, en cambio, los socialistas, en 12 años que estuvieron gobernando, solo sacaron adelante dos presupuestos.

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