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Mirador y edificio integrado: piedra en lugar de hormigón en el puerto de Xàbia

El nuevo aparcamiento para 123 coches será escalonado para evocar los bancales, tendrá vegetación y estará coronado por una plaza y atalaya pública

La recreación virtual del aparcamiento de planta baja y dos alturas

La recreación virtual del aparcamiento de planta baja y dos alturas / Levante-EMV

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Xàbia

Lo primera era huir de la fea estética portuaria. Escapar del hormigón. El edificio de la parcela residual del dominio portuario de Xàbia le hace un guiño al paisaje abancalado. No se ve el hormigón. Irá revestido con piedra y lamas verticales de acero corten. Tendrá planta baja y dos alturas. Y será escalonado. Se ha querido evocar las terrazas de cultivo. Abundará la vegetación. Y estará coronado por una plaza pública que funcionará como excepcional atalaya. La plaza será mirador. Se asomará al puerto pesquero, al club náutico y a la bahía. Las lamas también filtrarán la luz natural. Y las plantas escalonadas conectan con la topografía de esta ladera del puerto (la Caleta del Port). Un detalle importante es que el edificio, que es un aparcamiento muy disimulado, no tapa el talud en el que está el almacén de torpedos construido en la Guerra Civil (está protegido con la figura de Bien de Relevancia Local).

El alzado del aparcamiento que se construirá en el recinto portuario de Xàbia

El alzado del aparcamiento que se construirá en el recinto portuario de Xàbia / Levante-EMV

El aparcamiento tendrá capacidad para 123 coches. La planta baja y las dos alturas suman una superficie total de 4.700 metros cuadrados. Construirlo sube a 4,2 millones de euros. La inversión la realiza el club náutico de Xàbia. El Consell le ha ampliado la concesión hasta 2053. A cambio, tiene que realizar mejoras que ascienden a 5 millones de euros. También podrá construir un nuevo pantalán.

Había mucho interés por conocer el diseño arquitectónico del nuevo aparcamiento. Se temía que fuera un edificio de traza portuaria, de hormigón y que chirriase en un entorno de gran interés paisajístico. La casa que está justo sobre esta parcela es Villa Consuelo, uno de los primeros chalés que se construyeron en Xàbia. Su arquitectura es muy notable.

Las recreaciones hacen intuir que se demolerá el actual edificio portuario. Es feo a rabiar. El aparcamiento escalonado enlaza con la estética del último muro que se reconstruyó en este talud del puerto. Recrea también la «pedra seca» y los bancales. Mientras, otros muros construidos antes son puro hormigón. El que está más próximo al club náutico (en la ladera de la Caleta del Port) tiene un gran impacto visual. Se ve a la legua. Y desentona muchísimo.

Ganar espacios de uso público

El futuro aparcamiento tampoco cierra la escalinata de acceso a la Caleta del Port. Tapará el muro de piedras ciclópeas (de escollera) que también es feo con ganas. Sobre el papel, además de crear plazas de aparcamiento y una nueva plaza pública, el edificio mejora la estética de un suelo del dominio portuario que ahora no tiene ni pizca de atractivo. La plaza pública (el mirador) es lo más destacado del proyecto. Ganar espacios de uso público siempre viene bien. Y ya es hora de liberar al puerto de zonas privativas. Urge quitar muros y abrir paseos y plazas. Un puerto sin diques. Bueno, con diques, pero diques abiertos a todos.

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