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Carlos Soria mueve montañas en Xàbia: llenazo para escuchar al alpinista de 86 años

El Centre Excursionista inicia la conmemoración de sus 50 años con un acto multitudinario de pasión y respeto a las cimas y la naturaleza

Carlos Soria, junto a sus jóvenes admiradores y Rafa Serra, del Centre Excursionista de Xàbia

Carlos Soria, junto a sus jóvenes admiradores y Rafa Serra, del Centre Excursionista de Xàbia / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Xàbia

Carlos Soria mueve montañas. Una multitud llenó la sala polivalente del Portal del Clot de Xàbia. El alpinista cuenta su vida, que es una vida de montañas y extraordinarias cimas (13 ochomiles), y lo hace con desparpajo y humildad, sin darse aires. Recuerda sus oficios: encuadernador, primero (conserva un "Quijote" al que él mismo le puso la cubierta, el lomo y la contracubierta de piel), y luego tapicero.

Carlos Soria tiene 86 años. Su última proeza: coronó el pasado mes de diciembre el Masnalu, en Nepal. Ha hecho cumbre en el Everest, el K2, el Annapurna, el Kangchenjunga... Diez ochomiles los conquistó tras cumplir los 60 años. Empezó a escalar montañas con 14 años y con un material rudimentario, más o menos el mismo que utilizaba Edmund Hillary, el primer alpinista en hacer cumbre en el Everest (1953). El neozelandés era un modesto apicultor. Fue un legendario alpinista. Carlos Soria es también un mito. Pero un mito con los pies en el suelo. "Hasta los 65 años fui tapicero y alpinista".

Conducía un coche con el número de matrícula 8.848, los metros de altitud del Everest. Curiosa forma de aclimatarse. Sus consejos son sensatos. Es un alpinista juicioso: "La cumbre está en tu casa". Hay que saber darse la vuelta. Y tener un respeto absoluto a la montaña. No llegar a lo más alto no es un fracaso. Ha intentado 14 veces coronar el Dhaulagiri, el séptimo pico más alto del mundo (8.167 metros), y no lo ha logrado. La última, con 84 años, sufrió un accidente. Se rompió la pierna. Sus compañeros, entre ellos los leales sherpas, le salvaron la vida. Y recuerda la ayuda para construir colegios en los pueblos del Himalaya con la misma o quizás más satisfacción que las hazañas alpinas.

Carlos Soria afirma que los amanaceres en el Himalaya, cuando el sol ilumina las cumbres nevadas y los valles siguen en penumbra, son "mágicos". Venera las montañas. El alpinista llenó la sala polivalente. Fue el primer acto de la conmemoración de los 50 años del Centre Excursionista de Xàbia (CEX). Se fundó justo un año después de aquella primera expedición española que alcanzó un ochomil, el Masnalu. Formó parte Carlos Soria, aunque él no llegó a la cima.

"Es un ejemplo para todos"

Para el CEX era un sueño traer al alpinista. Encarna la pasión por la montaña. "Empezamos por la puerta grande. Carlos Soria es un ejemplo para todos", afirmó Rafa Serra, del Centre Excursionista. Esta entidad destaca por defender siempre la naturaleza y estimar la montaña. Ha insuflado en varias generaciones de xabiencs el respeto al medio ambiente y el fervor por las cimas, las próximas, como el Montgó, y las lejanas. "Representáis el esfuerzo, el compromiso y la ilusión. El CEX vive y respeta las montañas", subrayó la alcaldesa, Rosa Cardona. Los actos los cerrará el 11 de diciembre, día de las montañas, otro gran alpinista, Alex Txikon.

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