Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cierra tras 58 años "un comercio de los de antes": el adiós de la zapatería Ramón Marsal de Marqués de Campo de Dénia

"Gracias infinitas a quienes lo empezaron todo: Ramón y Tonica, que levantaron el negocio desde el esfuerzo diario y la convicción de cuidar al cliente"

Los carteles de liquidación por reforma ya anticipaban que la tienda bajaba la persiana para siempre y que la sustituirá otra zapatería, pero de franquicia

El bendito comercio tradicional: imagen de la inauguración en 1968

El bendito comercio tradicional: imagen de la inauguración en 1968 / Familia Marsal

Dénia

Los pasos perdidos del comercio de siempre. Cierran las tiendas tradicionales. Que lo haga una zapatería significa que los vecinos pierden la empatía (eso que se llama meterse en tus zapatos) de comerciantes que saben que están defendiendo cada día un negocio que es historia (la comercial, pero también la social) de un pueblo.

Ya se intuía desde Navidad que la Zapatería Ramón Marsal de la calle Marqués de Campo de Dénia bajaba la persiana para siempre. Los carteles de "liquidación por reforma" daban pistas. La "reforma" significa en este caso "cerrar una etapa" de nada menos que 58 años (la zapatería abrió en 1968). El negocio se despide mañana. Reabrirá otra zapatería, otra historia. Y será de esos negocios que se estilan ahora: una franquicia.

La familia ha anunciado hoy el cierre en sus redes sociales. Ha difundido fotos históricas. La de la inauguración, con el párroco hisopo en mano bendiciendo la tienda (el bendito y bendecido comercio tradicional), es de aquel 1968 en el que esta tienda llegó a Marqués de Campo..

La tienda, en una imagen tomada hace unos días

La tienda, en una imagen tomada hace unos días / A. P. F.

La familia destaca que cerrar es "difícil". "Esta zapatería nunca fue solo un negocio. Fue un lugar donde la calidad, la cercanía y el cariño formaban parte de lo cotidiano. Un comercio de los de antes, de trato humano, de puertas abiertas y conversaciones sin prisa".

La calle Marqués de Campo, el gran bulevar de Dénia, pierde los comercios de siempre. No hay año en el que no llegue un nuevo cierre. Resisten la heladería Verdú y la tasca Eulalia. Mientras, el paisaje comercial cambia radicalmente. Las franquicias y hasta un Burguer King hacen que el "rovellet" urbano y comercial se parezca muchísimo al de tantas y tantas ciudades.

Imagen de alegría familiar y que demuestra el fuerte vínculo del comercio

Imagen de alegría familiar y que demuestra el fuerte vínculo del comercio / Familia Marsal

La familia da las gracias a los clientes de siempre, "los que habéis vuelto una y otra vez, en las buenas y en las malas, los que entrabais y ya sabíamos vuestro número de pie, los que tenéis medio armario lleno de zapatos de esta tienda, zapatos que siguen como el primer día, porque aquí siempre se apostó por la calidad". Que en una zapatería sepan tu número de pie es, sin duda, insólito, y más ahora que se imponen el comercio online, los centros comerciales y las franquicias.

El trato amable y las sonrisas siempre han sido seña de identidad de esta zapatería

El trato amable y las sonrisas siempre han sido seña de identidad de esta zapatería / Familia Marsal

También tiene la familia un recuerdo para las trabajadoras que, "algunas durante décadas y otras durante generaciones", han encarnado la "dedicación, lealtad y cariño" del comercio tradicional. "Habéis sido parte fundamental de esta casa, parte de la familia, y el alma de este comercio que se construyó con personas, no solo con productos". Igualmente, agradece el apoyo de los proveedorews: "Hemos compartido años, crisis, aprendizajes y, sobre todo, una manera de entender el trabajo basada en el respeto y el trato cercano".

Marina, "el espítitu de la tienda"

"Gracias infinitivas a quienes lo empezaron todo: al abuelo Ramón Marsal y a Tonica, que levantaron este negocio desde el esfuerzo diario, subiendo la persiana cada mañana con la idea clara de cuidar al cliente como a un amigo y ofrecer siempre lo mejor". La familia también se acuerda, además de los abuelos, del tío Paco, y cómo no, de nuestra madre, de Marina, "quien dio espíritu a esta tienda con dedicación, bondad, trabajo incansable y ese cariño tan suyo que tantos recordáis".

Termina una etapa. Este sábado es el último día de esta zapatería tal y como la han conocido los dianenses, los residentes, los turistas y los vecinos de la Marina Alta. Ha tenido muchísimos clientes fieles. El último día será de recuerdos y nostalgia.

Tracking Pixel Contents