Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

OPINIÓN

No sobran bicicletas; lo que sobra en les Planes son prisas y malos humos

Una posible medida para "pacificar" el vial que une por el Montgó Dénia y Xàbia es bajar la velocidad a 30 km/h: quien tenga prisa que se busque la vida (y otra vía)

No es una carretera para pisar el acelerador ni tampoco para que los ciclistas bajen a tumba abierta

El debate debe rehuir ya la ciclismofobia y el cochecentrismo

Ciclistas ascienden les Planes y pasan junto a un cartel que recuerda la distancia al adelantar

Ciclistas ascienden les Planes y pasan junto a un cartel que recuerda la distancia al adelantar / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Xàbia

Yo confieso: soy ciclista. Yo confieso: me chifla ascender la carretera de les Planes, el Coll de Rates, Bèrnia por el Maserof o Pinos o la Vall d'Ebo. Para un aficionado a la bici es lo más que te pasen como una flecha los ciclistas profesionales. Ni soñar con cogerles rueda. Pero los has tenido ahí, a un demarraje, a un golpe de pedal. Empecé a salir en bici con 13 años. Fantaseaba con llegar a profesional y correr con Perico Delgado, Stephen Roche, Induráin, LeMond o Chiappucci (ídolos de juventud). Ahora, si vives en la Marina Alta y haces kilómetros en bici, te puedes cruzar cualquier día con Mathieu van del Poel o Remco Evenepoel (el primero tiene casa en el Poble Nou de Benitatxell y el segundo en Calp). Si es pretemporada (meses de invierno), te puede pasar a bloque el UAE de Tadej Pogacar, el Visma de Jonas Vingegaard o el Lidl-Trek de Juan Ayuso, quien se ha hecho ciclista en Xàbia. La Marina Alta es territorio ciclista.

Y molesta que el debate de que hay muchos ciclistas se plantee siempre desde el cochecentrismo y la ciclismofobia. Da mucha pena que en alguna carretera de la comarca se lean pintadas de "cyclist go home". Y también es triste que un accidente en les Planes, la carretera entre Dénia y Xàbia, accidente en el que, claro está, los peor parados son los ciclistas, se aproveche para cargar contra los más débiles. Si el debate de esta carretera se lleva al extremo, si se plantea que atraviesa un parque natural, el del Montgó, al que hay que quitarle los malos humos (los de la combustión y los del enfado), parece evidente que la bici gana. Pero no hace falta llegar a tanto. De momento.

Urge "pacificar" esta carretera, eso sin duda. Pero desde el planteamiento de que tienen los mismos derechos quienes van al volante que quienes suben dando pedales y a su ritmo. Lo que parece más prioritario es reducir la velocidad a 30 km/h. No es una carretera para pisar el acelerador. Quien tenga prisa que se busque la vida (y otra vía). Y la limitación también es, claro, para los ciclistas. Deben cumplir y olvidarse de bajar a tumba abierta. Las curvas se trazan bien, pero hay alguna cerrada, incluso de herradura, que tiene su intríngulis. Muchos de los accidentes de ciclistas ocurren cuando descienden y entran a toda castaña en una curva. De 50 a 30 km/h. Echar el freno en les Planes puede ser un primer paso para sacar de esta carretera a los impacientes y a los temerarios.

"Pacificar" es cosa de Xàbia y de Dénia, que comparten la carretera. También hay que hacer mucha pedagogía entre los ciclistas y los conductores. Los primeros deben atenerse a las normas. Los segundos han de respetar a los corredores. Ese mensaje que se está lanzando de que el problema son los ciclistas es peligroso. Más de un conductor se desespera y, al adelantar a los corredores, no guarda la distancia. Hay incluso quienes arriman su coche al máximo a los ciclistas para amedrentarlos. Y lo logran: da miedo que te cierren contra el guardarraíl.

Esa arrogancia de que la carretera es mía y el ciclista entorpece está fuera de lugar. Descorazona que haya quien se alegre de que un ciclista tenga un accidente. Se olvidan de que, aparte del casco, no llevan otra protección. De un golpe contra un coche, el asfalto o el quitamiedos, se sale maltrecho, como poco.

Además, la bicicleta eléctrica ha democratizado las subidas. Les Planes es una carretera de preciosas vistas y, además de unir Dénia y Xàbia, lleva al mirador del cabo de Sant Antoni, a los molinos de la Plana o al Montgó, lugares que atraen a turistas que no son ni profesionales ni aficionados al ciclismo, pero que eligen la bici eléctrica para desplazarse cómoda y ecológicamente.

La bici es imparable. Eso es seguro. No se le puede dar un volantazo a esa realidad. Lo que sobra en la carretera de les Planes son prisas y malos humos. Pero insisto: soy ciclista.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents