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Derribo inminente: el cambio radical en el casco antiguo de Calp que está "al caer"

La alcaldesa convoca una reunión vecinal para tratar de apaciguar el rechazo a que se demuela la casa Poquet Beltrán y se construya en su lugar un Museu de la Festa de moderna arquitectura

El PP pide que se paralice la demolición y se escuche a quienes consideran que "se rompe la armonía estética e histórica" del pueblo

La casa está vallada y el derribo se iniciará en los próximos días

La casa está vallada y el derribo se iniciará en los próximos días / Levante-EMV

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Calp

La casa está vallada. El derribo es inminente. La piqueta quizá no ha entrado ya por la lluvia. La casa Poquet Beltrán, en el casco antiguo de Calp, un inmueble que no está protegido, tiene las horas contadas. El centro histórico va a experimentar un cambio radical. Y está "al caer". Aquí se levantará un edificio de moderna arquitectura que será la sede del Museu Fester.

El proyecto se presentó hace casi un año. Es vanguardista. El edificio será un cubo envuelto en una segunda piel de celosía cerámica. El ayuntamiento adjudicó por 1,5 millones las obras el pasado mes de diciembre. Ahora, al colocarse las vallas, es cuando los vecinos han empezado a echarse las manos a la cabeza. Temen que la transformación sea demasiado atrevida.

La fachada de la casa que se va a demoler

La fachada de la casa que se va a demoler / Levante-EMV

La alcaldesa, Ana Sala, ha convocado una reunión para el próximo miércoles. Tratará de apaciguar la creciente oposición vecinal.

El PP apela al consenso vecinal

Mientras, el PP le ha pedido a la alcaldesa que paralice el derribo y abra un diálogo con los vecinos. Advierte del malestar que están expresando los ciudadanos y el temor a que el nuevo edificio "rompa la armonía estética e histórica" de la Plaza de España y el casco antiguo. Aseguran que los vecinos ya han recogido más de 300 firmas contra el proyecto.

Los populares recalcan que no se ponen al museo ni a la modernización de las infraestructuras culturales, pero advierten que "cualquier intervención en el casco antiguo debe realizarse con respeto al patrimonio, integración urbanística y consenso vecinal".

El PP también plantea que en el nuevo edificio mantenga elementos del actual para "evitar la pérdida irreversible de la memoria urbana".

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