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El castillo imposible de Al-Azraq: restauración "temporalmente parada"

Las obras son complejísimas y, tras la primera intervención llevada a cabo para consolidar muros que podían colapsar, la Diputación debe retomarlas y avanzar en el objetivo de hacer visitable la fortaleza

El castillo y el cartel y las vallas que cierran el acceso

El castillo y el cartel y las vallas que cierran el acceso / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

La Vall de Gallinera

El castillo imposible, inverosímil. Corona un risco afiladísimo. Estas fortalezas islámicas eran inexpugnables. Los muros se erigían sobre el precipicio. Las paredes naturales de roca formaban parte de la arquitectura del castillo. Y ese carácter indómito complica ahora muchísimo las obras de restauración. De hecho, durante muchos años, las pasarelas y andamios de metal, algunos pelín desvencijados, de unas fallidas obras permanecieron en este castillo de vértigo, situado a 784 metros sobre el nivel del mar y desde el que se domina toda la Vall de la Gallinera.

Hacer visitable el Castell d'Alcalà o de Benissili, una de las fortalezas de Al-Azraq (residió aquí entre 1247 y 1258, durante la primera sublevación contra Jaume I), es una tarea complicadísima. Ahora está cerrado. Hay carteles que advierten de que los trabajos de restauración se hallan "temporalmente detenidos". Indican que está prohibido el paso.

Pasarela que se ha mantenido para poder seguir realizando las obras de restauración

Pasarela que se ha mantenido para poder seguir realizando las obras de restauración / A. P. F.

El pasado otoño se dio por terminada una primera fase de las obras. Las poleas y cuerdas con las que se subieron materiales, las vallas y los materiales dan idea de lo difícil que es trabajar aquí, en esta agreste montaña. La restauración requiere de un esfuerzo hercúleo.

Poleas que se utilizaron para subir materiales

Poleas que se utilizaron para subir materiales / A. P. F.

El ayuntamiento de la Vall de Gallinera, al informar de aquella primera fase, advirtió que la siguiente la debe llevar a cabo la Diputación de Alicante y que las obras están valoradas en 107.757 euros.

Sacas de materiales, en la ladera del impresionante castillo

Sacas de materiales, en la ladera del impresionante castillo / A. P. F.

Los senderistas que suben hasta aquí (solo se puede llegar por una empinada senda) se topan con los carteles que les avisan de que el castillo, que está declarado Bien de Interés Cultural (BIC), se encuentra cerrado y en obras. Las que concluyeron en octubre subieron a 273.472 euros. Las realizó el ayuntamiento en coordinación con la Diputación de Alicante. Eran urgentes. Se desmontaron andamios que llevaban muchos años abandonados. Se recuperó la senda de acceso y se crearon escalones de piedra. También se reconstruyeron parcialmente murallas del albacar (ciudadela) superior. Había "peligro inminente" de que estos muros colapsaran. También se colocó piso de madera en un punto del castillo que, cuando se termine la restauración y se pueda abrir a los visitantes, se convertirá en un excepcional mirador.

Desde el castillo se domina toda la Vall de la Gallinera

Desde el castillo se domina toda la Vall de la Gallinera / A. P. F.

Otra de las intervenciones que se llevaron a cabo fue la restauración de la llamada "caseta del alemán", un refugio que se construyó el nazi que vivió escondido en Llombai (uno de los pueblos de la Vall de Gallinera) y murió "en extrañas circunstancias" en 1977.

El Castell d'Alcalà traslada el carácter insurrecto del visir Al-Azraq. Ahora se conmemora el "Any al-Azraq". El próximo 5 de mayo se cumplen exactamente los 750 años de su muerte.

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