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Colocan la primera piedra del nuevo Raquel Payá de Dénia: la ilusión de tener una escuela del siglo XXI y la reflexión de llegar 20 años tarde

El alcalde pide "disculpas públicas por las dos décadas de retrasos" en un acto muy emocionante en el que la comunidad educativa del centro de educación especial han enterrado una "cacerola del tiempo" y ha plantado un "lledoner"

Las obras se terminarán en dos años y suben a 9 millones de euros; las familias han ayudado a diseñar un centro que tendrá piscina terapéutica, un aula-hogar, modernas instalaciones de cocina, un restaurante pedagógico, un gran patio adaptado y con sombra y que será "un refugio de alegría e inclusión"

La comunidad educativa, en el terreno donde han comenzado las obras del nuevo colegio

La comunidad educativa, en el terreno donde han comenzado las obras del nuevo colegio / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Dénia

Lo de día histórico es un topicazo. Lo que ha vivido hoy la comunidad educativa del colegio de educación especial Raquel Payá de Dénia ha sido el día soñado. Se ha puesto la "primera piedra" de la nueva escuela. Se ha hablado mucho piedras (el alcalde, Vicent Grimalt, ha utilizado la expresión de "picar piedra" para expresar todo lo que ha costado llegar hasta aquí) y Miquel Ivars, el director de esta escuela, ha subrayado que la que de verdad esperan es la última, la que haga finalmente realidad esta escuela anhelada durante tanto tiempo. Los alumnos han enterrado una "cacerola" (no cápsula, sino cacerola) del tiempo y los profesores han plantado un "lledoner". Este árbol expresa la resistencia y sostenibilidad mediterráneas. La "cacerola", un guiño al ciclo de hostelería y cocina que imparte este colegio, contenía, entre otros objetos simbólicos, una pelota de estimulación sensorial, una cinta de los proyectos Erasmus (este centro realiza numerosos intercambios y se empapa de los avances en inclusión y pedagogía de los colegios de vanguardia del norte de Europa) o los planos del nuevo Raquel Payá.

Las obras ya han comenzado. La empresa adjudicataria, Vías y Construcciones, debe terminarlas en dos años. Suben a 9 millones de euros. El Pla Edificant destinaba 7 millones. Se incrementó el coste. La Generalitat y también el ayuntamiento, con un millón cada uno, han arrimado el hombro. Hoy, en el acto de la primera piedra, se ha echado de menos a Xaro Escrig, la directora general de Innovación e Inclusión Educativa. Miquel Ivars ha destacado el apoyo que siempre ha prestado a la construcción del nuevo centro.

Los alumnos han enterrado una "cacerola del tiempo"

Los alumnos han enterrado una "cacerola del tiempo" / A. P. F.

El director del Raquel Payá ha afirmado que el día de hoy es de "ilusión". Comienza la cuenta atrás para tener el nuevo colegio, "una escuela del siglo XXI". El actual centro hace mucho tiempo que se quedó obsoleto y estrecho. Cuenta desde hace 24 años con barracones. Miquel Ivars también ha dicho que es un día para la "reflexión". Y la pregunta es clara: ¿Por qué se ha tardado 20 años en iniciar las obras del nuevo colegio de educación especial? El director también ha subrayado que el nuevo Raquel Payá será "amable y funcional". Han participado en su diseño las familias, los profesores y toda la comunidad educativa. Han tomado ideas de centros nórdicos. Contará con piscina terapéutica, aula-hogar (esencial para trabajar la autonomía), instalaciones modernas de cocina, un restaurante pedagógico...

La comunidad educativa del Raquel Payá de Dénia ha vivido hoy un día de ilusión y alegría

La comunidad educativa del Raquel Payá de Dénia ha vivido hoy un día de ilusión y alegría / A. P. F.

Gema, que ha hablado en nombre de los profesores, ha avanzado que el colegio será un "refugio de inclusión y alegría". Ha visualizado el nuevo patio: "Soñamos estar todos juntos, tener columpios adaptados y espacios de sombra". Mientras, Fernando que es alumno, ha dicho que las aulas tendrán buena ventilación e iluminación. "Y soñamos con contar con una sala para nuestro restaurante gastronómico, con unos vestuarios en los que cambiarnos con intimidad y con un lugar con juegos de mesa, futbolín, ping-pong y billar".

Disculpas públicas

El alcalde ha pedido "disculpas públicas por los retrasos". Ha coincidido con Miquel Ivars en que el nuevo colegio llega 20 años tarde. "El nuevo colegio pegará 'un esclafit'. Pero nunca deberíamos haber permitido que tardara dos décadas".

Grimalt ha revelado que un alumno del Raquel Payá le envía todas las noches un wasap para preguntarle por los trámites para construir el nuevo colegio. Ha dicho que es "emocionante", que ese recordatorio diario expresa el anhelo de toda la comunidad educativa. Luego Fernando, que es ese alumno, ha dado permiso para que se dijera que era él quien insistía e insistía. Todos los días cuentan. Llegar a la primera piedra de hoy, al día soñado, ha costado una barbaridad.

"Nos veremos aquí dentro de dos años", ha avanzado Miquel Ivars. El día soñado: hoy se ha puesto la simbólica primera piedra de un nuevo colegio de educación especial por el que las familias y la comunidad educativa llevan luchando 20 años.

Ahora hay otro proyecto largamente anhelado que debe desbloquearse, el del nuevo conservatorio de Dénia. La sede actual, concebida como provisional pero que se ha eternizado, tiene muchas deficiencias. La idea era trasladar el conservatorio al edificio actual del Raquel Payá que quedará libre dentro de dos años.

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