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Una obra ciclópea: barreras dinámicas y piedras de escollera en el reabierto y esencial Camí del Xap de la Vall de Gallinera

Quienes suben por el vial se sorprenden de la magnitud de los trabajos: también se ha sembrado el talud que mira al valle para que las raíces den consistencia a la escarpada ladera

Dos senderistas observan el muro de piedras de escollera y la barrera dinámica

Dos senderistas observan el muro de piedras de escollera y la barrera dinámica / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

La Vall de Gallinera

No se ha ponderado como toca la importancia de los caminos rurales. Las carreteras, bueno, un río de coches. Un anodino ir de aquí para allá. En cambio, los caminos rurales de la Marina Alta son como venillas por las que fluye la vida cotidiana y laboriosa de los agricultores que resisten. Vertebran con paciencia (aquí no se puede pisar el acelerador) la Marina Alta. Son ideales para la nueva movilidad en bicicleta. Nueva movilidad en bicicleta eléctrica, que, a pedales, hace mucho tiempo que se hace camino.

Estos caminos son un patrimonio público que hay que preservar como sea. Unen pueblos. Superan montañas. Culebrean en la escarpada geografía de la comarca.

Caminos esenciales. Normal que en la Vall de Gallinera y en el interior de la Marina Alta la reapertura hace unos días del Camí del Xap sea un acontecimiento de primera. Ha estado 4 años cerrado. Un enorme derrumbe sepultó un tramo de este vial que une la Vall de Gallinera con la Vall d'Ebo y la Vall d'Alcalà. Ha costado una barbaridad reabrirlo. La Diputación de Alicante ha empleado explosivos para despejar tantísima piedra. La obra ha costado 600.000 euros.

Ha sido ciclópea. Colosal. Quienes han aprovechado este fin de semana para volver al Camí del Xap (lleva a un mirador excepcional, una atalaya desde la que se domina toda la Vall de Gallinera) se han sorprendido de la magnitud de la obra. Aquí, en un tramo de camino, están, sintetizadas, todas las técnicas para contener desprendimientos.

Barrera dinámica, muro de piedras de escollera, mallas de estabilización...

Al borde del camino, en el lado que da a la montaña, se ha creado un muro con piedras de escollera. Más arriba, se ha colocado una barrera dinámica. El talud está tapizado con mallas de estabilización. Mientras, en el extremo del camino que mira al valle, se ha recurrido al hormigón. Y el talud se ha sembrado con arbustos cuyas raíces darán consistencia a la ladera.

Una obra de impresión. Reabrir el Camí del Xap lo merecía. Estos caminos rurales son esenciales. Vertebran y dan vida a la Marina Alta más auténtica: agrícola, histórica, agreste y serpenteante.

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