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El espectáculo del atún en Dénia: 108 kilos de puro sabor

El Marino de les Rotes acoge una gran fiesta gastronómica en la que grandes cocineros demostraron que del atún se aprovecha todo y todo es exquisito

El "Ronqueo" es un homenaje al chef Toto Margheritina y a todos los chefs de la Marina Alta que ya no están

Los cocineros junto al impresionante atún: 108 kilos de puro sabor

Los cocineros junto al impresionante atún: 108 kilos de puro sabor / Levante-EMV

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Alfons Padilla

Alfons Padilla

Dénia

Un atún espectacular. 108 kilos de puro sabor. Esta fiesta gastronómica no tiene desperdicio. Se aprovecha todo. Lomo, solomillo, parpatana, galeta, mormo, tarantelo, espineta negra, espineta blanca... El atún es exquisito de cabo a rabo, de principio a fin. Pero este festín se diría que no tiene fin. Venga a sacar platos y platos. Y todos sabrosísimos. Es un aquelarre de sabor genuinamente mediterráneo. El Marino de les Rotes, en Dénia, el restaurante de Bati Bordes, lleno hasta arriba. El "Ronqueo Toto and friends" es, sobre todo, una fiesta de la amistad.

Descargar el atún ya fue un espectáculo. Luego, posado sobre esta mesa convertida en altar pagano, seguía impresionando. Los asistentes se preguntaban por dónde empezaría el chef Aurelio del Pino, encargado del despiece, su clase maestra de ronqueo. Demostró mucha maña. Cortaba las partes del atún y los suculentos trozos se iban directos a la cocina. Llegó al espinazo y la fricción del cuchillo con la enorme raspa provocó el ruido del "ronqueo".

El impresionante atún, una pieza de la que se aprovecha todo

El impresionante atún, una pieza de la que se aprovecha todo / Levante-EMV

El festín comenzó con "atún en mano de shiso". Sencillo: te daban una hoja de shiso para que te la pusieses en la palma de la mano y ahí, en esa lámina vegetal, te servían el atún. Comer con las manos es una travesura. Predispone a disfrutar sin etiquetas.

Los cocineros "reclutados" por Bati Bordes eran lo mejor de lo mejor: Kristian Lutaud (dejó El Bulli para revolucionar la cocina de la Marina Alta), 'Las Cholas' (Yhoana y Cynthia), Edu Acuña, Javier Reyes, Ferran Giró, José Manuel López, Marieta Cuapeta o Ramí. Se sirvieron platos como el "mullaoret con corazón", "atuncita pibil", "cocas homenaje", "shun no maguro nikkei", "tirando puelche", "ventresca con zorondollos", "mixos con titania", "atumorro", "copa especial Mena" y "ChocoRami". El atún no tiene fin.

Homenaje a Toto y a los cocineros que ya no están

Esta fiesta es un homenaje a Toto Margheritina y a los cocineros de la Marina Alta que ya no están. La mejor forma de recordarlos es reivindicar lo que siempre ha sido la esencia de este oficio: hacer que los comensales entrecierren los ojos y sean felices. Es el oficio del sabor. Y aquí hay 108 kilos de puro sabor. La fiesta del atún, un espectáculo.

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