Xàbia baliza el "freu" del Portitxol: prohibido meterse con barcas de recreo y motos de agua entre l'Illa y la costa
Ecologistas y bañista habían pedido que se cerrara este paso a la navegación con motor para garantizar la seguridad de los nadadores y también evitar que las embarcaciones encallen

Las dos líneas de boyas amarillas entre la costa y l'Illa del Portitxol / A. P. F.

Dos línea de balizas entre la costa y l''Illa del Portitxol. El "freu", el estrecho entre la costa y esta isla del litoral de Xàbia, ya no será jauja. Pasaban embarcaciones de recreo. Más de una tocó fondo y quedó encallada o se fue a pique. En agosto de 2018, un yate de 19 metros de eslora se hundió en la bahía del Portitxol tras rascar el casco con las afiladas rocas del "freu" y abrirse una gran vía de agua. La Cruz Roja rescató ilesos, pero muy angustiados, a sus 6 tripulantes. Y las motos de agua suelen atravesar a toda castaña este "embudo" de la costa de Xàbia.

Imagen del "freu" balizado tomada desde el Cap Negre / Levante-EMV
El pasado verano la costa local se balizó tarde (ya en agosto). Problemas en la adjudicación retrasaron que se colocaran las boyas que delimitan las zonas de baño y las de fondeo, boyas estas últimas que evitan que las embarcaciones echen el ancha sobre las praderas de posidonia oceánica y de cymodocea nodosa. Estas plantas marinas son un pulmón verde sumergido.

El balizamiento instalado en la cala de la Barraca y el "freu" del Portitxol / Levante-EMV
Finalmente, el contrato se lo quedó la empresa Scorpora Centro de Buceo, S. L. Se apresuró a colocar las boyas. Urgía. La presión náutica en verano es enorme. Quizá por ese retraso pasó desapercibida una de las novedades del nuevo contrato. Se balizaba el "freu" del Portitxol. Era una reivindicación de los bañistas y de los ecologistas. Los primeros advertían del peligro de que las embarcaciones y las motos de agua se arrimaran a la costa. Y los segundos avisaban de que tanta navegación a motor por un paso estrecho y de poco calado dañaba los frágiles fondos marinos.

La cala de la Barraca o del Portitxol ya está balizada / A. P. F.
l'Illa, por la cara que mira a mar abierto
Este año el balizamiento sí ha llegado puntual. La empresa ha instalado dos líneas de boyas entre tierra y l'Illa del Portitxol. Algunos usuarios de motos de agua se hacen los locos y "tiran por la calle de en medio", es decir, que se siguen metiendo a gran velocidad en el "freu". El rugido de las motos sobresalta a los bañistas. Las boyas amarillas se ven perfectamente. No dejan lugar a dudas. Hay que navegar por la "cara oculta" de l'Illa del Portitxol, la cara que mira a mar abierto.

Otra imagen de les boyas del "freu" del Portitxol / A. P. F.
Prohibir la navegación a motor por este angosto paso también da seguridad a los aficionados a remar. Quienes practican kayak y paddle surf suelen salir de la playa de la Barraca y darle la vuelta a l'Illa del Portitxol, cuyo perímetro está igualmente balizado. Mientras, también están ya las boyas que marcan los puntos donde hacen inmersiones los buceadores. Aquí, en el Portitxol, existe una suerte (tremenda suerte) de "museo sumergido", la llamada "Ruta de les Áncores", un itinerario submarino que descubre las anclas antiguas que quedaron depositadas en los fondos marinos de la histórica bahía del Portitxol.
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