Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La pianista de Xàbia Marta Espinós vuelve a la National Gallery para descifrar a Zurbarán, el pintor del silencio

Ha realizado una gran labor de investigación para rescatar a compositores coetáneos del artista del siglo XVII; interpretará también partituras de músicos influidos por el misticismo como Federico Mompou o Benet Casablancas

"Museo y música vienen de la palabra musa. Llevar la música a una gran pinacoteca como la de Londres es muy emocionante"

Marta Espinós, en un concierto en la Fundación Princesa de Asturias de Oviedo

Marta Espinós, en un concierto en la Fundación Princesa de Asturias de Oviedo / Levante-EMV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alfons Padilla

Alfons Padilla

Xàbia

El lienzo es una partitura. La pincelada, el tempo. La pianista de Xàbia Marta Espinós juega con la sinestesia. Cambia la perspectiva y ensancha la percepción. El público (espectadores y melómanos) escucha la pintura y abre los ojos a la música. En realidad, estos recitales funcionan como un diálogo. Música y pintura armonizan. Los pintores se entienden mucho mejor cuando se descubre la melodía de su pincelada y la música de su tiempo.

Marta Espinós vuelve este 3 de julio a la National Gallery. "Es muy emocionante regresar a la gran pinacoteca de Londres. Llevar la música a los museos tiene todo el sentido: las dos palabras proceden de las musas", explica la intérprete, que en 2019 ya maravilló al público de la National Gallery con el recital "Sorolla: un imaginario musical", concierto que clausuró la exposición "Sorolla. Spanish Master of Light".

La pianista de Xàbia ha viajado de la luz de Sorolla a las tinieblas de Francisco de Zurbarán. Esta vez el recital no será en la sala de exposiciones, sino en el recién remodelado auditorio. Los responsables de la National Gallery han querido que, mientras Marta interpreta al piano las composiciones, se proyecten imágenes y que todo esté perfectamente sincronizado. La pianista explicará las conexiones de las piezas con la pintura del artista del siglo XVII, representante del misticismo y quien confería a sus obras una atmósfera de mágico silencio.

La pianista de Xàbia en un concierto en la Fundación Bancaja de València

La pianista de Xàbia en un concierto en la Fundación Bancaja de València / Levante-EMV

La intérprete admite que recuperar a los músicos coetáneos de Zurbarán ha sido "todo un reto". De entrada, no existía todavía el piano, inventado en 1700 por el italiano Bartolomeo Cristofori. Marta ha tenido que buscar piezas compuestas para instrumentos precursores del piano como el clavicémbalo, el clavicordio, la espineta o el virginal. También ha adaptado a piano obras concebidas para órgano. "Hay compositores españoles de esa época maravillosos. Sus obras tienen una textura polifónica que funciona muy bien en el piano". Algunos de esos compositores son Pablo Bruna, Gracia Baptista (primera compositora española cuya obra fue imprimida en un libreto), Francisco Correa de Arauxo o Juan Bautista José Cabanilles.

Pero la música y la pintura son también un viaje. Influyen en artistas de otras épocas. Zurbarán y el misticismo del "Cántico espiritual" de Juan de la Cruz inspiran la "Música callada" de Federico Mompou, compositor de excepcionales obras para piano. Mientras, el compositor y musicólogo Benet Casablancas reveló de forma explícita su influencia en el "Haiku para Zurbarán".

"Este encargo ha sido muy estimulante. Empecé desde cero y he encontrado un repertorio bellísimo", afirma Marta. La luz de Sorolla alumbraba una música esplendorosa. Ahora el tenebrismo de Zurbarán reconcentra la música, la hace más introspectiva y espiritual.

Intuición, investigación y talento

La curiosidad de la pianista de Xàbia, su virtuosismo y el talento para trasladar sensaciones sinestésicas (ver la música y escuchar la pintura) hacen de este recital todo un acontencimiento. El concierto en la National Gallery invita a reflexionar, además, sobre el renacer actual de la espiritualidad ("Lux", el último disco de Rosalía es un buen ejemplo). En los tiempos de luces (Sorolla) y sombras (Zurbarán), estos originalísimos recitales de intuición, investigación y talento rompen la dictadura tecnológica y de la inteligencia artificial.

Tracking Pixel Contents