Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La gozosa lección del profesor Cunningham y su "Old School" en Xàbia: el jazz con letra entra, la letra de "Love"

Un entregado público dibujó con su cuerpo las letras del tema de Nat King Cole y coreó "all night long" cuando Adrian Cunningham lo interpeló con el "Kiss me baby" de Ray Charles

Todos acabaron en pie y bailando: gran cierre para un festival al que solo le faltó una cosa, ¿qué será, será?

Llenazo en el Xàbia Jazz. El público se lo pasó en grande

Llenazo en el Xàbia Jazz. El público se lo pasó en grande / A. P. F.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alfons Padilla

Alfons Padilla

Xàbia

El jazz es transgresor, un punto (puntazo) desvergonzado ("The Mooche", de Duke Ellington, uno de los temas interpretados anoche, es hipnótico y lúbrico). Al jazz hay que echarle barra. Pero, ¿y la barra? Y eso es lo que le ha faltado al Xàbia Jazz. No había barra. Hubiera echado humo. Y humo del bueno, aquel que se respiraba en el Cotton Club, el club neoyorkino por el que pasaron todas las leyendas que veneran Professor Cunningham and His Old School Jazz Band, la banda que ayer cerró a lo grande el festival de Xàbia.

Adrian Cunningham, estupendo saxofonista, clarinetista, flautista y cantante, y sus excelente músicos dieron una gozosa lección de jazz. El jazz con letra entra. Sí. Con las letras del "Love" de Nat King Cole. Adrian pidió al público que dibujara con brazos, cabeza y piernas las "l", "o", "v" y "e". Y quedó de fábula. Los espectadores, contorsionados de puro júbilo, entregadísimos. Un público elástico para un concierto elástico, libérrimo, de jazz original y festivo. Empezar con un tema de "ragtime", estilo sincopado precursor del jazz, ya marcaba el tono espontáneo, bailable y alegremente didáctico del concierto. Los aficionados al lindy hop disfrutaron de lo lindo.

La banda se ganó al público con sus buenísimas interpretaciones y animando a todos a sentir, vivir y deletrear el jazz

La banda se ganó al público con sus buenísimas interpretaciones y animando a todos a sentir, vivir y deletrear el jazz / A. P. F.

La banda despliega la energía contagiosa del jazz y swing de Nueva Orleans y Harlem. El abecé del jazz: Ellington, Count Basie, Cab Calloway, Ray Charles... Pero se atreven con todo. Versionearon el "Under the sea", tema de "La Sirenita" de Disney, y sonó netamente jazzístico y liberado de calipsos y tropicalismos.

"All night long"

Y el cierre fue apoteósico. El profesor dio a los alumnos-público, a esas alturas de la noche imbuidos de jazz del bueno, dos instrucciones básicas, y el "Kiss me baby" de Ray Charles salió bordado, un sobresaliente general. El público, en pie, bailando. Adrian Cunningham cantaba "kiss me baby" y los espectadores, a una voz, le respondían "all night long". Lección requeteaprendida. Pero faltó la barra, el refugio de los traviesos.

El Xàbia Jazz ha cerrado una edición notable. Y el próximo año llega la que hace 25. Los solemnes dirán "un cuarto de siglo". Horror. Suena fatal. Los 25 años han afianzado un festival que ha dado sus tumbos, pero que ha llegado hasta aquí con un público de Xàbia y de la Marina Alta que le ha cogido el ritmo al jazz. Es un público sediento de jazz. La efeméride merece más conciertos. Tres se quedan muy cortos. Y merece una buena barra.

Tracking Pixel Contents