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Xàbia le pone miles de velas al turismo familiar

El municipio se entrega al misticismo de los cirios (se prendieron más de 16.000) para escapar del bullicio y la locura del verano

La nave y el altar de la iglesia de Sant Bertomeu, iluminados con cientos de cirios

La nave y el altar de la iglesia de Sant Bertomeu, iluminados con cientos de cirios / Levante-EMV

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Xàbia

Otro verano de alboroto, ruido y masificación. Pero Xàbia le pone una vela (más de 16.000) al turismo familiar, sosegado y un punto piadoso. Cientos de familias veraniegamente mudadas llenaron este sábado el centro histórico. Esta fiesta, la de "la nit de Sant Bertomeu a la llum dels ciris", se ha convertido en el refugio del turismo tradicional de Xàbia. Durante la tarde y la noche, vecinos y visitantes pudieron pasear por las estrechas calles y disfrutar de la atmósfera mágica y espiritual que creaban las trémulas llamas de las velas. La música, las actuaciones, la danza y la vigilia religiosa se sucedieron durante la velada, mientras los comercios abrieron sus puertas para sumarse a esta celebración.

La fiesta se ha consolidado ya, en su tercera edición, como una de las noches más esperadas del verano en Xàbia, una propuesta para pasear por las calles del casco antiguo, descubrir su patrimonio y compartir una velada especial con amigos y familia.

Los visitantes se arremolinan alrededor de las velas

Los visitantes se arremolinan alrededor de las velas / Levante-EMV

Se encendieron cirios por todo el centro histórico. La iglesia gótica tuvo un aire místico y mágico.

La velada está organizada por la Parroquia de Sant Bartomeu y el Ayuntamiento de Xàbia, con la colaboración de Xàbia Històrica, y tiene como objetivo poner en valor el casco antiguo y ofrecer una noche de encuentro y convivencia en un entorno de gran riqueza histórica que mantiene la esencia de pueblo.

Luz tenue, devoción y nostalgia

La combinación de patrimonio, tradición, cultura y actividad comercial volvió a convertir las calles del centro histórico en un escenario de luz tenue, de devoción y de cierta nostalgia. Aquellos turistas que con cierto mohín de disgusto dicen aquello de que "Xàbia ya no es lo que era" se reencontraron el sábado con el pueblo que tanto extrañan.

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