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Banqueros que ya tienen quien espíe para ellos

Banqueros que ya tienen quien espíe para ellos

Banqueros que ya tienen quien espíe para ellos

Los comisarios de mi vida son íntegros, tienen principios, actúan conforme a ellos y son un ejemplo para sus ciudadanos en el ejercicio de la actividad investigadora. Da igual cuál sea su territorio, ya sea en la sueca Escania (Kurt Wallander), en la italiana Sicilia (Salvo Montalbano) o en Barcelona (Petra Delicado).

El lector ávido de novela negra, como yo, habrá intuido en este momento del artículo que todos los citados son comisarios de ficción, obra de mis admirados escritores Henning Mankell, Andrea Camilleri y Alicia Giménez Bartlett, respectivamente. Aunque no sean de carne y hueso ni salten de los libros a las calles de mi ciudad, le dan mil vueltas a algunos de sus colegas de la vida real que cometen una auténtica herejía simplemente con la utilización de la palabra comisario en su cargo.

Pueden imaginar que el mayor exponente de este último perfil es José Manuel Villarejo, excomisario actualmente en prisión. Que valiéndose del aparato del Estado, se dedicara a espiar a otros y a cobrar por ello constituye una de las prácticas más repudiables. Las filtraciones continuadas y en cascada de los nombres de quienes le contrataron y a quienes espió van camino de convertirse en la historia interminable.

El episodio incendiario de esta semana puede que lo conozcan ya: la supuesta contratación de Villarejo por parte del responsable de seguridad del banco BBVA, en teoría con el conocimiento de su expresidente, Francisco González. En 2004, el banquero, hasta el pasado diciembre en el cargo, habría encargado al excomisario espionajes masivos a los que querían hacerse con el control de la entidad, liderados por el entonces presidente de Sacyr, Luis del Rivero. El asalto hostil de Rivero acabaría fracasando.

El caso ya había circulando con anterioridad, pero nunca con tanta precisión como esta semana, gracias a El Confidencial y La Moncloa. El banco, hoy con otra cúpula ejecutiva, ha reconocido que desde el pasado junio investiga la contratación de Villarejo y ha contratado los servicios de un equipo de abogados para revisar toda la documentación. BBVA abre así la puerta a emprender acciones legales, si se confirma la actividad ilegal. Sin dar nombres, el jefe de seguridad y el expresidente del banco son los primeros de la lista.

Qué desazón, querido lector, y qué daño tan grande hacen estos personajes a la reputación de un sector, el de los bancos, que tanto ha sufrido por la crisis. Nos duele hasta los que defendemos que las entidades financieras no deben demonizarse. Mis comisarios favoritos seguró que están de acuerdo conmigo y, además, han expulsado de su cuerpo a Villarejo.

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