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El pleno acuerda negociar los costes de la desalinizadora con la cuenca hidrológica

El edil de Aguas afirma que el municipio está «al borde del abismo» desde la firma del convenio con Acuamed

Sagunt acordó ayer por unanimidad presentar alegaciones a la nueva planificación hidrológica que elabora el Ministerio de Medio Ambiente, en las que pedirá la distribución de los costes de mantenimiento de la planta desaladora de Sagunt entre los usuarios de toda la cuenca. «Estamos al borde del abismo desde que se firmó el convenio con Acuamed, que fue una hipoteca a 30 años», decía el edil de Agua, Sergio Muniesa.

También defenderá el mantenimiento del metro cúbico de agua por segundo concedido por ley a la capital comarcal en 1987 frente a las estimaciones realizadas que prevén «la sustitución por una reserva de 60 m3 procedentes de la cuenca del Palancia y del agua desalada», alertaba Muniesa.

La nueva planificación, con horizonte en 2022 y aplicación el año próximo, unifica las cuencas del Palancia y el Mijares, «pero no define cuáles serán los costes de suministro, si serán de la cuenca o a nivel nacional», planteaba.

Iniciativa Porteña solicitaba información al gobierno local sobre los plazos de la planta desaladora. «Como no se haga nada, estoy convencido de que pronto beberemos agua desalada y nos quedaremos sin el trasvase del m3», auguraba Manuel González y avisaba de que el coste de la desalinización será muy superior al del agua trasvasada del Júcar.

Quico Fernández (Compromís) lamentaba haber dejado perder el canal de Soneja, «que nos daba agua gratis desde los 50» y reprochaba no haber gastado nunca el m3 concedido por Ley.

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