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Balonmano

Las «guerreras» ya tienen relevo en Sagunt

Cristina Polonio y Rocío Rojas estarán en Montenegro con la selección española juvenil con la misión de clasificarse para el Europeo

Las «guerreras»  ya tienen relevo en Sagunt

Las «guerreras» ya tienen relevo en Sagunt

El balonmano femenino en Sagunt no vive su mejor época, pero ya son muchos los síntomas que hacen presagiar un futuro en el que volverá a brillar, quizás no tanto como para ganar una liga en división de honor o llegar a unas semifinales de Champions, como hizo el Astroc a las órdenes de Cristina Mayo, pero a buen seguro que suficiente para alcanzar unas semifinales de la Copa de la Reina, como ocurrió en 2004 de la mano del Alucine Alser.

Y en ese futuro hay dos nombres que sobresalen con mayúsculas y sangre guerrera: Cristina Polonio y Rocío Rojas, jugadoras del BM Morvedre que la próxima semana se concentrarán con la selección española juvenil en busca de la clasificación para el Campeonato de Europa. La primera, que se ha convertido en habitual en las convocatorias de Jenaro Félix, se toma esta experiencia como un «premio», que quiere «aprovechar al máximo, porque es muy difícil entrar entre las 16 seleccionadas, pero te permite aprender mucho por la intensidad de los entrenamientos».

De raíces andaluzas pero formada en la cantera de Sagunt, Cristina empezó a jugar en el colegio «cuando nunca pensé que llegaría a ser internacional» y ahora «necesito el balonmano, porque me da los mejores momentos del día». En esta convocatoria, que empezará en Guadalajara y viajará a Montenegro para buscar unas de las dos plazas del Europeo contras las anfitrionas, Moldavia y Estonia, Cristina reconoce que ha sido una «doble alegría» por estar con su compañera Rocío Rojas.

En este caso, la ciudadrealeña cumple su segunda temporada en el BM Morvedre, después de una larga trayectoria con la selección promesa, que parecía haberse cortado en categoría juvenil hasta esta convocatoria. Después de unos inicios casi por azar en el balonmano, ya que «estaba apuntada a un grupo de escalada que no salió y mi hermano me convenció para jugar al balonmano», este deporte le enganchó y ahora espera seguir «poco a poco» con su progresión para llegar muy alto.

Difícil futuro en el balonmano

Sobre el futuro, Cristina, que ya está en el primer equipo del Morvedre a diferencia de Rocío, que se mantiene en el juvenil, asegura que «es difícil vivir del balonmano, así que lo primero son los estudios, aunque si me gustaría seguir jugando mucho tiempo». Y en cuanto a las opciones de España en Montenegro, Rojas asegura que «espero que nos clasifiquemos. Moldavia parece la más floja, pero tendremos que ganar a Montenegro o Estonia para meternos».

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