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La Victòria vuelve a confiar en el bautismo

La comisión fallera del Port repite el ritual después de que los años anteriores le diera suerte con los premios

El taller de Xesco Gil, en el polígono Ingruinsa de Port de Sagunt, acogía esta semana el habitual bautismo fallero que realiza la Falla La Victòria días antes de la plantà de su monumento infantil. Este es ya el cuarto año que la falla porteña rocía con cava su falla, que participa desde entonces en la sección especial de la comarca.

Las falleras mayores, Laura Pastor y Laura Segovia, fueron las encargadas de estrellar la botella, junto a los presidentes Miguel Ángel Segovia y Pau García. «Esperamos volver a lo alto del podio, pues salvo el año pasado en el que ganamos pero con la falla grande, este ritual nos ha dado suerte para hacernos con el banderín de mejor falla del municipio», explicaba Segovia.

Con el lema Il·lusionats, la falla estará ambientada en las ilusiones infantiles, en un circo imaginario creado bajo el vestido de la mujer del remate, que se convierte en una carpa circense. Cuenta con el mayor presupuesto de la sección, 15.000 euros y la crítica es obra del fallero Julio Lahuerta.

Por otra parte, la Victòria celebró la semana pasada otro de los actos que ya se han convertido en habituales. Se trata de la Entrà de la Murta, un paseo de sus representantes subidos en un carromato tirado por caballos, con el que engalanan el barrio con hierbas aromáticas, como símbolo del inicio de la fiesta fallera en la calle. Al acto asistió multitud de falleros, que siguió a la comitiva.

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